dijous, 18 de desembre del 2014

Niños




















La cosa más adorable del mundo son los niños. Todos hacen gracia; a todos te los comerías; con todos te ríes; en todos encuentras algo precioso.

El problema es que luego crecen, la mayoría para bien, y otros para mal. Algunos sería mejor que se quedaran parados a los diez años y nos ahorraríamos muchos quebraderos de cabeza.
Pero claro, cuando somos pequeños nadie sabe como vamos a salir, cual va a ser nuestro destino, si seremos personas de bien o todo lo contrario.

Muchas veces me paro a pensar cómo sería Hitler a los cinco años. O Franco. O Stalin.
También siento curiosidad por saber como sería a esa edad la Madre Teresa de Calcuta. O Einstein. O Juan Pablo II. Supongo que todos serían adorables. Sin embargo sus destinos han sido tan distintos!

Cuando vemos a nuestros gobernantes en la tele no pensamos jamás en como serían de niños. Nos parece que siempre han sido así. Pero no. También han sido niños, como todos nosotros.

Arriba se puede ver como eran de niños. Por orden, Mariano Rajoy, José María Aznar, Oriol Junqueras y Pablo Iglesias.
Al verlos tan pequeños piensas: ¿Quién podía pensar entonces donde iban a llegar? ¿Quién sabía que el destino de un país estaría en sus manos?
El futuro de un niño es algo que está por escribir. Es algo totalmente incierto. Aunque está claro que en su futuro también intervienen muchos factores. No va a tener las mismas posibilidades de triunfar en la vida el hijo de una familia humilde y analfabeta que el de una rica y culta. El factor suerte también cuenta.
Cuando tienes la desgracia de nacer en una posguerra, donde no hay más que hambre, dictadura y miseria; cuando naces en el seno de una familia humilde, cuando no tienes posibilidades ni de ir a la escuela, cuando tienes que empezar a trabajar desde niño para ayudar en casa está claro que por mucho que te guste estudiar, por mucho que te esfuerces, va a ser imposible llegar a donde han llegado esta gente. Ellos nacieron siendo niños de papá. Ellos tuvieron las oportunidades y las aprovecharon. Ellos son los que ahora quieren que todo siga igual. Que las élites, o sea ellos, sigan teniendo el privilegio de mandar sobre un pueblo aborregado y pobre.

No creo ya en nadie ni en nada, pero está claro que la única posibilidad de cambiar algo no está en manos de los tres primeros, los del blanco y negro, los de toda la vida. La esperanza de cambiarlo todo solo está en manos de alguien nuevo, alguien no podrido por los poderes fácticos, alguien que sacrifique su bienestar por el bienestar del pueblo humilde.

Está claro que hoy eso solo lo representa el que sale en color en la foto: Pablo Iglesias.





dijous, 4 de desembre del 2014

Estadistas




















No milito en ningún partido político, ni nunca he militado. Me he abstenido de ir a votar en muchísimas elecciones. Y cuando he votado lo he hecho a diferentes partidos, básicamente por pragmatismo, nunca por ideología. Ya sé que aquí esto es raro, pero soy así.

Esa falta de ideología y de militancia es lo que me permite mirar con cierta neutralidad los acontecimientos políticos y valorar a líderes y gobernantes por sus acciones, sus aciertos y sus errores.

Mi ya dilatada experiencia (por mis muchos años) me lleva a la conclusión de que en España (desde que tenemos libertades) hay y ha habido muchos vendedores de humo, charlatanes, ineptos y, lo que es peor, corruptos. Pero también políticos honrados, trabajadores y con buena fe.
Lo que menos hemos tenido en estos casi 40 años han sido estadistas.
Alguien definió al estadista como aquel dirigente político que no se preocupa de lo que pasará en los cuatro años de su mandato, sino por lo que pasará a bastantes años vista. Vamos, que no le preocupa su reelección, sino su país. De esos en España pocos, muy pocos.

Bajo mi humilde opinión solo han salido dos.
El primero, al que no se le hizo justicia mientras vivió, como suele ocurrir siempre, es Adolfo Suárez. Hoy seguramente yo no estaría aquí escribiendo esto sin el sacrificio y el tesón de aquel hombre. El hombre que siendo uno de los máximos exponentes del Régimen Franquista supo ver la realidad de España, se hizo el harakiri y se lo hizo al Régimen para una convivencia a largo plazo en paz entre todos los españoles. Sencillamente pensó en el país a largo plazo, no en su reelección.
Fue un hombre que vio, cuando nadie lo veía, que a Catalunya había que buscarle una solución, y sin pensárselo dos veces se trajo del exilio a un desconocido presidente de la Generalitat, Tarradellas. ¡Qué diferencia con lo que nos desgobierna ahora!
Fue un hombre que negoció y legalizó a lo que había sido el mayor enemigo de su Régimen, al Partido Comunista. Hoy parece una tontería, pero entonces fue una acción tan atrevida y valiente que hasta los locutores de la radio y la tele no se atrevían a dar la noticia por miedo.

En mi modesta opinión será la historia la que pondrá en un lugar muy alto a Adolfo Suárez.
En cambio a la mayoría de los que le sucedieron, sobre todo a los dos últimos, los pondrá a ras del suelo, porque han sido una desgracia para España. Han sido los que la han llevado a una ruina total. Una ruina de la que me temo que vamos a tardar muchos años en salir, si es que salimos.

Será difícil que se me entienda, sobre todo fuera de Catalunya, cuando diga que para mí el otro gran estadista es Artur Mas. Está claro que en este caso estadista del pueblo catalán, pero estadista igualmente.

Para la mayoría de españoles es poco menos que el diablo; pero si se mira asépticamente, sin patriotismos baratos, nos damos cuenta que para Catalunya es un gran estadista. Y si gana será un héroe.
Hay que ser algo más que estadista para tirar hacia delante con una idea que sabe que es casi imposible de conseguir. Hay que ser muy valiente para enfrentarse con el Goliat que representa Madrid. Hay que tener mucha convicción y espíritu patriótico para arriesgarse a ir a la cárcel por defender democráticamente la libertad de su pueblo. Hay que echarle cojones sabiendo que el último presidente de Catalunya que lo intentó murió fusilado.

Todo lo ha hecho hasta ahora con la mayor de las delicadezas democráticas, sin aspavientos, demostrando que por las buenas se puede llegar lejos, intentando sumar gente de todas las ideologías. Y todo ello sin perder nunca la compostura de un caballero ante Madrid.
Pero me temo que no solo va a recibir palos desde Madrid; también los va a recibir de aquí.

La escasez de estadistas también afecta a Catalunya. El líder del principal partido de la oposición,el que dice que lo principal es conseguir la independencia, le ha preocupado más ser el presidente de una Generalitat española que no ser el segundo de una Catalunya libre. ¡Qué miopía política! Eso es lo contrario de un estadista. Sacrifica a la que dice ser su patria por una poltrona.


Como le pasó a Adolfo Suárez, que fue traicionado por los suyos y olvidado por los españoles, le va a pasar a Artur Mas en Catalunya. La historia se repite. Tenemos pocos estadistas y a los pocos que tenemos los destruimos. ¿Será que no nos merecemos buenos líderes?




dissabte, 29 de novembre del 2014

Manipulación y mentiras

Catalunya independiente 1810.
Europa en 1812. Catalunya francesa.


Estoy cansado de oír falacias, mentiras, idioteces, tonterías y un largo etcétera. Cansado y harto.

Desde prácticamente todos los medios de comunicación españoles nos están bombardeando cada día con la cantinela de que España es la “nación” más antigua del mundo, que Catalunya jamás ha sido una nación, sino una “región” de España desde el casamiento de los Reyes Católicos en el  Palacio de los Vivero de Valladolid el 19 de octubre de 1469. Que desde entonces jamás se ha separado de España.

Una de dos: o los periodistas españoles son todos unos analfabetos o nos mienten como bellacos a sabiendas de que nos manipulan cambiando toda la historia a su gusto, supongo que para gozo del fascismo imperialista español.

Yo, por desgracia, no pude ir jamás a una universidad, como se supone que han ido ellos. Pero eso no me ha impedido leer libros hasta la saciedad, sobre todo de historia.
Yo antes de decir una tontería tras otra me informo, cojo apuntes de los mejores historiadores y procuro documentarme bien. Aun así puedo equivocarme en algo, pero por lo menos no hago el ridículo en mis círculos como lo hacen a gran escala los periodistas, políticos, tertulianos etc. etc. españoles.

Primero: hay que ser idiota para asegurar en una televisión que ven todos los españoles que España es la nación más antigua del mundo. Es increíble. ¿Entonces China se formó después?

Segundo: Para empezar España no es una nación; es un Estado compuesto por nacionalidades y regiones. No lo digo yo, lo dice esa constitución a la que tanto se agarran los fachas para lo que les interesa. Para reconocer una realidad como esa ya no se agarran.

Tercero: Los Reyes Católicos y sus sucesores lo fueron de varios reinos, no de uno. Catalunya fue uno de ellos; como lo fueron también Portugal, Castilla, Nápoles, Austria y un larguísimo etcétera.

Cuarto: Catalunya, después de la unión de Castilla y Aragón, continuó siendo libre. Tenía su bandera (la más antigua del mundo), sus cortes, su gobierno, su idioma, sus leyes, su moneda y todo lo que pueda tener un estado moderno. (Si eso no es ser una nación no sé qué hará falta para serlo).

Eso fue así hasta la llegada del primer Borbón, Felipe V. Este rey invadió, masacró y prohibió su idioma a Catalunya en 1714. Pero aun así ésta continuó teniendo sus propias leyes hasta hoy; y hasta su propia moneda hasta 1869. Incluso después ha tenido periodos en los que ha vuelto a acuñar moneda propia.

Si saber todo esto está al alcance de cualquier mindundi como yo, supongo que los "superdotados" que presentan en televisión y demás fauna mediática tendrían que saberlo dormidos. Pues no; tergiversan todo, la historia, la realidad y hasta los hechos.

Quinto: Mienten cuando afirman que Catalunya ha sido siempre española. Aparte de declararse independiente en 1873, 1931, y 1934 Catalunya dejó de pertenecer a España para pasar a ser de Francia en dos ocasiones.
Entre 1640 y 1652 Catalunya fue una República Independiente primero y perteneciente a Francia después.
En el año 1659 España y Francia hicieron el tratado de los Pirineos. Eso supuso la partición de Catalunya, quedando en la parte española la actual Catalunya y quedándose Francia con el Rosselló, el Conflent, el Vallespir, el Capcir i el nord de la Cerdanya o Alta Cerdanya.
Hoy día todo eso sigue siendo territorio francés, exceptuando un pequeño enclave dentro de Francia llamado Llivia.
Más cercano en el tiempo, 1810. En ese año Francia, que había invadido España, declara independiente a Catalunya. Posteriormente Catalunya sería absorbida e integrada a Francia hasta el año 1814. Dos años había sido Catalunya de Francia y dos años había sido independiente. Cuatro años sin pertenecer a España. 4 116 km2 de Catalunya siguen siendo franceses.

Y sexto: Aunque nada de esto hubiera ocurrido, aunque Catalunya siempre hubiera sido una región española, como Quebec ha sido una provincia de Canadá, da completamente igual. Si estamos en una democracia y somos demócratas, basta que una mayoría de ciudadanos catalanes quiera un referéndum para que ese referéndum se haga.
Así como cada cuatro años elegimos a nuestros alcaldes, presidentes autonómicos y gobierno central y decidimos con nuestro voto qué partido va a gobernar, del mismo modo tenemos derecho a saber que quiere un pueblo: el catalán. Y si ese pueblo decide seguir en España sigue y si no se va.
¿No habíamos quedado que el pueblo es soberano?

En democracia es el pueblo el que tiene la palabra, jamás unas leyes vetustas. Las leyes, cuando no están al servicio del ciudadano sino en su contra se cambian y listo. Mira que rápido cambiaron los Principios Fundamentales del Movimiento por lo que a ellos les interesó.
Ahora el presidente español tiene la caradura de decir que aunque él quisiera no puede cambiar las leyes. Pues cuando han querido y les ha interesado han cambiado la intocable Constitución en 24 horas. Y por dos veces ya. ¡Cómo me recuerdan  a Franco al oírlos!


Por cierto. Hasta Franco hizo varios referéndums. ¿Vamos a ser peor que Franco?   




dimecres, 26 de novembre del 2014

Franco sigue vivo.


Hace ya 75 años que terminó una cruel guerra civil en la que se mataron hermanos entre sí.
Una guerra que jamás tendría que haber empezado. Una guerra provocada por el levantamiento de una parte del ejército de entonces. Una guerra promovida por el fascismo. Una guerra que acabó con las ansias de libertad de los españoles. Una guerra que elevó al poder a un personaje ridículo que se codeó con Adolf Hitler, el mayor asesino que se recuerda. Y con Benito Mussolini, otro pájaro de mucho cuidado, inventor del fascismo.

Estos dos últimos dictadores asesinos fueron barridos del mapa y sus respectivos países volvieron a la normalidad y las libertades, renegando de ellos tanto italianos como alemanes.
Aquí no. Aquí seguimos con el dictador fascista desde 1939 hasta 1975, año en el que dejó el poder sencillamente porque murió de viejo en su cama.
Esa vergüenza la tendrá que arrastrar España por los siglos de los siglos.
El "talante" de Franco se entiende con ver lo que hizo tan solo dos meses antes de su muerte: fusilar a sangre fría a varias personas. Era lo único que sabía hacer: matar y practicar el terrorismo de estado. Ese estado al que decía defender matando hasta su final.

No solamente llevaremos para siempre la vergüenza de dejarlo gobernar España hasta su muerte.
Todavía hoy, 39 años después seguimos con actitudes tan fascistas como las de Franco.
Los jóvenes no pueden darse cuenta; pero los que vivimos aquello estamos viendo como España está retornando a los peores años de su historia.
Todavía no se mata a nadie, pero las libertades están en claro retroceso. Y la economía ha vuelto a la posguerra. Bueno, peor. Entonces se cobraba una miseria, igual que ahora, pero por lo menos teníamos trabajo. Ahora ni eso.

Hay muchas pruebas de lo que digo. Pero solamente voy a poner una.
39 años después de la muerte del dictador, viviendo en una supuesta democracia y en un supuesto estado de derecho (ja ja ja), aparte de actitudes fascistas hacia pueblos todavía oprimidos, cada vez más oprimidos, tenemos aún 9 pueblos-ciudades, nueve, en España que llevan el "apellido" del Caudillo.
Guadiana del Caudillo, Llanos del Caudillo (Ciudad Real); Gévora y Guadiana del Caudillo, ambas pertenecientes a Badajoz; Guadalcacín del Caudillo, integrada en Jerez de la Frontera (Cádiz); Bembézar del Caudillo (Hornachuelos-Córdoba); Águeda del Caudillo (Ciudad Rodrigo-Salamanca); Alberche del Caudillo (Calera y Chozas-Toledo); Bardena del Caudillo (Ejea de los Caballeros-Zaragoza); y Ribadelago de Franco (Zamora).

¿Se imaginan pueblos en Alemania con el "apellido" del Führer? ¿Se imaginan en Italia pueblos con la coletilla del Duce?  Ellos no pueden entender lo que pasa en España. Yo tampoco.

Viendo todo esto y cosas aún peores, a mi no me extraña que vascos y catalanes se quieran largar de un país así.
Hasta yo me largaría si fuera más joven.



dilluns, 24 de novembre del 2014

Vamos mal


Dicen que hay dos cosas que son infinitas: la imaginación y la imbecilidad humana.
A veces ambas van unidas.

Cualquier persona que navegue por internet puede darse cuenta de lo que digo. Todos hemos buscado datos y los hemos encontrado (internet es una maravillosa herramienta), sobre todo en  el mejor invento que se pudo sacar en la red: en la Wikipedia.
Esta magnífica enciclopedia gratuita y al alcance de todos (de la que me honro en ser colaborador) debería ser totalmente aséptica, apolítica y neutral, y por supuesto fidedigna y veraz. Pues no. Siempre hay imbéciles que se aprovechan de una gran obra humana como es esta para incordiar, manipular y tergiversar la realidad. Y lo que es peor: politizarla.

Esa imbecilidad llega hasta el extremo de cambiar incluso los nombres de pueblos, ciudades, provincias, etc.
Cualquiera puede comprobar lo que digo. Solo tienes que buscar, por ejemplo, la palabra Girona y verás que te sale en castellano como Gerona. Luego te dirá que oficialmente, y en catalán, se llama Girona. Si ese es su nombre oficial ¿por qué tienen que poner otro?
Hay miles de ejemplos: Lérida, Lleida. Esplugas, Esplugues. Etc. etc.

Algunos resultan hasta cómicos. Por ejemplo: Molins de Rei. Lo encontrarán en castellano como Molins de Rey. Este pueblo siempre se llamó Molins de Rei, hasta que llegaron los de Franco y encontraron más “estético” cambiar Rei (catalán) por Rey (castellano). Lo curioso es que su incultura no les dio para traducir Molins por Molinos, con lo cual quedó mitad catalán y mitad castellano. De pena.
Pero mucho más penoso es que 39 años después de la muerte del dictador y con una supuesta democracia, todavía haya energúmenos que sigan pensando como él. Si quieren traducir el nombre de un pueblo al castellano por lo menos que sepan hacerlo. O es Molins de Rei o es Molinos del Rey.

Hace una hora he buscado en Wikipedia la palabra Vic. Pues nada, resulta que por narices lo ponen como Franco: Vich. ¿Esto qué es? ¿Analfabetismo o ganas de cabrear a la gente?
Cualquier persona sin apenas cultura sabe que los nombres propios no se traducen (salvo reyes y papas). Si se supone que estamos en una democracia, digo yo que habrá que llamarles a las cosas por su nombre y no como le cambiaron unos fascistas hace 80 años. ¿O es que todavía somos fascistas?
Si el nombre de multitud de pueblos, ciudades y dos provincias ha vuelto a ser el de toda la vida y además ha sido oficialmente, considero una imbecilidad que personas a las que se les presupone un poco de cultura se empecinen en cambiarle su nombre oficial de toda la vida por el que tradujo (muy mal) un tirano fascista.

Solamente queda una opción: esto lo hacen los anti-catalanes para joder y cabrear al personal.
Pero eso que lo hagan en foros fascistas, (que hay muchos por desgracia) y no en una gran herramienta de trabajo como es la Wikipedia. Si seguimos por ese camino cuatro imbéciles se van a cargar la seriedad de la gran enciclopedia.

Yo nací por casualidad en Huelva capital. No soy árabe, por lo tanto debería decir Onuba. Suena tonto ¿verdad?
Si aquí fuéramos como ellos a Madrid le llamaríamos مجريط.     
¿A que jode?






divendres, 21 de novembre del 2014

Amor, desamor y más...


La distancia impide un beso o un abrazo, pero jamás impide un sentimiento.

El que piense que el dinero no da la felicidad, que lo transfiera a mi cuenta.

Igual que la luna, todos tenemos un lado oscuro.

Hay que ser feliz, aunque sólo sea por joder.

No hay mayor soledad que estar acompañado de la persona equivocada.

Casi siempre te valora más aquella persona que no te puede tener, que aquella que te tiene.

A las mujeres no hay que tenerles miedo cuando gritan; sino cuando están en silencio observándote fijamente.

No es el tiempo el que cura las heridas. Eres tú quien se cura a sí mismo a través del tiempo.

El amor no se explica… Se siente.

La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.

Tenemos miedo a ser felices; porque cada vez que lo somos pasa algo malo.

Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna.

Aprendí que, sin importar la relación que tengas con tus padres, los echarás en falta cuando ya no estén.

¡Qué bonito sería traer de regreso a alguien del cielo… ¿te imaginas?  
Pasar un día con esa persona… solamente un día…una última vez. Darle un último abrazo, un último beso, escuchar su voz nuevamente, tener otra oportunidad para decirle: te quiero, te necesito, te amo con toda el alma.

De amor nadie se muere. Sólo te deprimes, pierdes el apetito, te duele todo y quieres que te trague la tierra. Pero no te mueres.

Madurar es entender que no todo tiene que ser perfecto para poder ser feliz.

No renuncies a tus sueños… Sigue durmiendo.

No importa lo grande que te creas que eres. Más grande es un árbol y los perros se mean en él.

No importa lo grande que sea tu casa, ni lo lujoso que sea tu coche, ni lo gorda que sea tu cuenta corriente. Cuando te mueras, tu tumba va a ser de estrecha como la de los demás. ¡¡Se humilde!!

Aprovecha en vida a tus padres. Cuando no los tengas, desearás tener solo un minuto para decirles cuanto los quieres y la falta que te hacen…





dimecres, 12 de novembre del 2014

Increible




Sr. Mariano Rajoy Brey: escuchándole hoy he tenido una extraña sensación. La sensación de que no tenemos que irnos a USA para comprobar que es posible el sueño americano en España. Que la ficción de Forrest Gump puede llegar a cumplirse en la realidad; y sin tener que emigrar a la patria del tío Sam.

Usted está gobernando España con una mayoría absoluta más que holgada. De hecho le sobran 11 diputados. Usted puede hacer por lo tanto lo que quiera sin depender de nadie.
Todo este poder se lo ganó democráticamente en unas elecciones en las que lo tuvo todo, absolutamente todo a su favor. Empezando porque eran unas elecciones “legales”, en las que usted tuvo la oportunidad de defender todas sus ideas sin que nadie le prohibiera nada. Siguiendo por que todos los medios de comunicación y políticos animaban a la gente a acudir a votar. Y por último; a nadie se le metió el miedo en el cuerpo. A nadie se le dijo que si iba a votar se podrían tomar medidas legales contra él. A nadie se le dijo que si votaba podría perder su pensión. O tener una ilegalidad sobre sus espaldas. O le amenazaron con que se atuvieran a las consecuencias.

Pues bien, esa mayoría absoluta la consiguió usted con el 30 por ciento de los votos posibles. Si señor; con el 30. O sea, que no llegó ni de lejos a que le votara uno de cada tres españoles.

Y hoy, después de estar pensando tres días lo que tenía que decir, va y dice que lo de Catalunya ha sido un fracaso, que solo votó uno de cada tres catalanes. Sí señor, con un par. Seguimos mintiendo, y lo que es peor: mintiéndose así mismo.
Después de prohibir por dos veces la consulta catalana, después de amenazarnos de mil maneras, después de negarnos los locales, el censo y traer la policía española y hasta parte del ejército, después de que yo mismo tenía que desplazarme más de tres Kilómetros para poder votar y no pude, etc.  etc.
Después de todo esto y mucho más resulta que fueron a votar dos millones y medio de catalanes de poco más de cinco millones de posibles votantes. (Saque usted mismo el tanto por ciento).
Pero lo que debería hacerle reflexionar es el resultado: más de un 90 por ciento de los votos han sido a favor de que Catalunya sea un Estado. Y el 81 por ciento (que se dice pronto) que este estado sea independiente.

¿A eso le llama usted un fracaso estrepitoso? Se ha tirado usted tres días sin abrir la boca. Para decir tantas tonterías y falsedades como ha dicho hoy habría sido mucho mejor que hubiera continuado callado.

¿De verdad no se da usted cuenta que la única salida que le deja a los catalanes son unas elecciones plebiscitarias? ¿No se ha parado a pensar que las van a ganar los independentistas? ¿Y entonces qué? ¿No entiende que si hubiera hecho como Cameron el resultado habría sido muy parecido al de Escocia? ¿De verdad no se da cuenta que es usted el que está empujando a los catalanes hacia la independencia?

Hoy también he sentido al escucharle un desasosiego importante. El desasosiego de comprobar lo fácil que es que cualquiera llegue en España a presidente del gobierno.




dimarts, 11 de novembre del 2014

No se puede hacer peor

Esto no es delito ¿verdad?

1.861.753 personas (80,76 %) votaron el pasado domingo a favor de la independencia de Catalunya.
A esto hay que sumar 232.182 personas (10.07 %) que votaron a favor de que Catalunya sea un estado; se supone que asociado al español.
104.772 (4,54 %) personas votaron a favor de continuar como estamos (una autonomía de España).
Es decir, el 90,83 % de personas que fueron a votar lo hicieron a favor de que Catalunya sea un Estado. Casi nada.

Si fueron a votar 2.305.290 personas (hay que sumarles todavía los votos del extranjero) después de todas las trabas, prohibiciones, miedos y amenazas a que fuimos sometidos, se puede decir que fue un éxito espectacular de participación.
Pero lo verdaderamente espectacular fue el porcentaje de personas que votaron a favor de que Catalunya sea libre. Se entiende ahora que ni PP ni PSOE quieran hacer un referéndum. Nadie hace un referéndum para perderlo.

Hay que ser ecuánime en todo. Está claro que si hubiera sido una consulta totalmente legal y vinculante el tanto por ciento de noes habría sido muy superior. Pero igualmente hubieran ido a votar también más gente independentista.
Conozco a mucha gente que no fueron a votar. La mayoría lo hizo porque no era vinculante, otros porque teníamos que ir a tres Km. a votar, otros porque nos habían metido el miedo en el cuerpo y, lógicamente, algunos porque no les dio la gana de ir a votar. Pero entre ellos había tantos independentistas como unionistas.

Si se mira neutralmente nos damos cuenta de cómo manipulan unos y otros. Los de aquí queriendo hacer ver que ese resultado sería el definitivo en una consulta legal y vinculante. Está claro que no sería tan aplastante el número de independentistas.
Pero los de “allí”  son los que de verdad manipulan al resto de España. No es solo que manipulan, es que mienten y engañan a los españolitos como si fueran tontos.

Lunes día 10. Lo primero que oigo al poner una cadena privada de las de más audiencia es a un “señor” dándoselas de entendido del tema catalán asegurando que esto había sido un fracaso total. Que había quedado claro que el techo de los independentistas era del 25 %, que todos los que no habían votado eran españolistas.
Hay que ser tarugo. ¿Cómo se puede saber qué piensa un señor que no ha votado? Yo mismo conozco un montón de independentistas que no fueron a votar.

Pero lo más preocupante de todo es la actitud del gobierno del PP, y en menor medida del PSOE.
Un problema evidentemente político se tiene que tratar políticamente. Ni vale la táctica del avestruz, ni negarlo, ni manipularlo, ni mucho menos judicializarlo.
¿De verdad se creen los de Madrid que metiendo en la cárcel a Artur Mas se acaba el problema? Si se lo creen que Dios nos pille confesados, porque hay que ser tonto.
Lo único que conseguirían sería crear un mártir y que el porcentaje de independentistas subiera 20 puntos.
De hecho las políticas de Rajoy de dar caña a los catalanes ha hecho posible que los independentistas hayan pasado de un 30 % a más de un 60 %.
Si siguen erre que erre haciéndole todo el daño que pueden a Catalunya y a los catalanes pronto conseguirán que piensen en la independencia el 90 % de catalanes.

Yo solo veo dos salidas. O se sientan a negociar y llegan a unos acuerdos o la cosa terminará muy mal. Tan mal que podemos liarnos a palos, Dios no lo quiera.
Pero no hay que ser tan listo para darse cuenta que a lo que dicen que es una parte de España, Catalunya, no se le puede tratar peor que a una colonia americana. Eso se hacía en otros tiempos. Ahora no se puede doblegar a un pueblo por las malas como entonces.

Y ya tenían que tener la lección aprendida. Todas las colonias que tenía España hoy son estados libres. Tal vez si no las hubieran expoliado y tratado como las trataron hoy seguirían formando parte de España. Ésta tiene el dudoso honor de ser el país del que se han independizado más naciones.

Pero se ve que perseveran en los errores. Si siguen así, pensando que todavía son un imperio del siglo dieciocho, al final se quedarán más solos que la una.

¡Qué miopía política! 




divendres, 7 de novembre del 2014

El día D


Caravanas de vehículos militares de Madrid hacia Barcelona, la delegada del gobierno amenazando a los directores de institutos si abren las puertas el 9N, amenazas del gobierno de confiscar los datos de los votantes, veladas insinuaciones de quedarse sin su paga a los pensionistas que voten, numerosos vehículos llenos de policías “nacionales” esperando en el Maresme, la Soraya Sáenz de Santamaría amenazando a todos los votantes “a que se atengan a las consecuencias” y ataques en cadena continua a todo lo que huela a catalán.

Todo esto es una pequeña muestra (habría cosas para escribir un libro) de la campaña de acoso y derribo a la que está siendo sometida Catalunya y sus gentes por el simple hecho de querer votar. Y no estamos hablando de un referéndum; estamos hablando de un sucedáneo del sucedáneo de la consulta. Sin ningún valor legal, sin vinculación alguna.
Si se hiciera un referéndum de autodeterminación a estas horas todos los catalanes estaríamos encarcelados o peor aún.

Todo esto solo puede significar una cosa: pánico a que Catalunya deje de ser la paganini de tantos gastos y despilfarros de las Españas. Terror a perder el 20 % de su riqueza.
Parece mentira que se pueda ser tan torpe. Están haciendo todo lo contrario a lo que deberían hacer. Están creando, con su actitud cerril contra los catalanes, más independentistas que jamás nadie hubiera podido imaginar.

Si después de lo que están haciendo, acojonando a la gente con toda clase de miedos, el domingo los catalanes van a votar, sería para que se preocuparan y mucho los “unionistas”.
Sería la prueba clara de que tienen la batalla perdida. Sería lo más insólito que el mundo contemplara en mucho tiempo. Sería la prueba definitiva de que jamás conseguirán doblegar a un pueblo: el catalán.

Pero no se dan cuenta de que han sido solo ellos los que nos han llevado a este callejón sin salida.

Mejor dicho, son ellos los que no le dejan a los catalanes más que una salida: la independencia.   


  


dijous, 30 d’octubre del 2014

Nunca digas de este agua no beberé

El Gobierno está dispuesto a reconocer a Cataluña como nación


Lo incluirá en una reforma de la Constitución que Soraya Sáenz de Santamaría está consensuando con Duran i Lleida y el PSC. Las competencias en financiación, lengua y cultura quedarán blindadas


La búsqueda de una salida al desafío soberanista de Cataluña ya está en marcha. La vicepresidenta Sáenz de Santamaría lidera discretamente una negociación con Duran i Lleida y el PSC para avanzar en una reforma de la Constitución que no solo otorgue más competencias a la Generalitat, sino que contemple incluso el reconocimiento de Cataluña como nación.
Sáenz de Santamaría y Duran Lleida conversan en el Congreso ante la atenta mirada de Rajoy.Sáenz de Santamaría y Duran Lleida conversan en el Congreso ante la atenta mirada de Rajoy.
El Gobierno no está en absoluto cerrado a retocar la Constitución”, aseguró la semana pasada el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y precisamente ante el líder del PSOE, Pedro Sánchez.
Pero condicionó cualquier cambio en la Carta Magna a los tiempos que decida marcar Mariano Rajoy. “El debate en el PP sobre la reforma de la Constitución sí o no, la debe adoptar el presidente cuando considere que es el momento oportuno”, zanjó el ministro.

Se plantea reconocer a Cataluña como nación

Según ha sabido El Confidencial Digital, este proceso ya está en marcha. Rajoy está dispuesto a abordar ahora una reforma de la Constitución que resuelva el encaje de Cataluña en España. Será, en todo caso, siempre después del 9-N.
Entre las propuestas que sopesa el Gobierno para solucionar el conflicto se encuentra, incluso, el reconocimiento de Cataluña como nación. Los ajustes en la Constitución que se están discutiendo van, por tanto, en la dirección de reconocer la singularidad catalana.
En esta línea, el Ejecutivo está abierto también a negociar con la Generalitat elblindaje de competencias en diversos ámbitos: financiación, la lengua y la cultura.

Contactos de Soraya con Duran i Lleida y el PSC

Los contactos con importantes empresarios y políticos catalanes para debatir esta solución ya han comenzado. Las gestiones están lideradas por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, quien lleva varias semanas en contacto con el lider de UDC, Josep Antoni Duran i Lleida, y del PSC, Miquel Iceta.
Los empresarios y los responsables políticos en Cataluña han llegado a la conclusión de que hay que encauzar la situación con cierta urgencia. La mayoría admite ya en privado que la solución pasa inevitablemente por un acuerdo del Gobierno central con la Generalitat para desbloquear el conflicto.

La medida tiene que recoger un amplio consenso

Eso sí. Rajoy no está dispuesto a ‘abrir este melón’ sin garantías de que servirá para resolver definitivamente el problema. De ahí, las intensas conversaciones de la vicepresidenta en las últimas semanas, según ha confirmado ECD, con amplios sectores de la sociedad catalana para pactar esta reforma.
Algunas de las respuestas que ha recibido el Gobierno son positivas. Se le ha asegurado desde altas instancias del poder económico catalán y los sectores más moderados de CiU, entre los que se sitúa el propio Duran i Lleida, que esta solución puede satisfacer la demanda de una parte muy importante de los ciudadanos de Cataluña.
Pero también han advertido a la vicepresidenta que siempre quedará otro segmento menos numeroso que continuará reclamando la independencia.

Dar imagen de que el sistema no es inamovible

Uno de los aspectos que Rajoy ha tenido en cuenta para suavizar su postura en contra de la reforma constitucional es la necesidad de lanzar otro mensaje a la opinión pública: la Carta Magna ha sido muy útil durante 30 años, ha permitido el periodo de mayor prosperidad de la historia española reciente, pero que no es inamovible.
El Gobierno es consciente de que el sistema actual está en profunda discusión y está favoreciendo el ascenso imparable de formaciones como Podemos. Por eso, cualquier guiño al cambio del sistema establecido, que contribuya a dar la sensación de que no es intocable, puede resultar ahora positivo.
Rajoy sostiene que puede ser el momento de reformar la Constitución para mejorar el encaje de Cataluña, buscando siempre el mayor consenso posible.
Sin embargo, el presidente trabaja para evitar a toda costa que estos cambios puedan ser interpretados en el resto de España como una “cesión a los nacionalistas”, lo que le perjudicaría electoralmente a pocos meses de las autonómicas.

Fernández Díaz confirmó este plan a los empresarios

El Foro Puente Aéreo, un nutrido conjunto de empresarios de Madrid y Barcelona que organizan reuniones con políticos de primer nivel, cenó el pasado jueves con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.
Este encuentro surgió a raíz de los contactos empresariales de alto nivelmantenidos la semana pasada para organizar una cumbre en Madrid sobre Cataluña la víspera del Real Madrid-Barça, aprovechando el viaje de la mayoría de los directivos a la capital de España para presenciar el partido en el Bernabéu.
La cita iba a celebrarse originalmente la noche del viernes pero, al final se optó por oficializar el encuentro a través del Foro Puente Aéreo y adelantar el encuentro al jueves por motivos de agenda de muchos de los convocados.
El acto tuvo lugar en la Casa de América y contó con la asistencia, entre otros dirigentes empresariales, de Antonio Brufau, presidente de Repsol; Florentino Pérez, presidente de ACS; Salvador Alemany, presidente de Abertis; Javier Monzón, máximo responsable de Indra; Antoni Massanell, vicepresidente de CaixaBank; Antonio Catalán, presidente de AC Hoteles, y Mª Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter.
Pues bien. Según confirman a ECD algunos de los asistentes al cónclave, durante la sobremesa el ministro confirmó a los directivos estos planes en los que trabaja discretamente el Gobierno. La mayoría de los presentes habían preguntado si el Ejecutivo tenía una hoja de ruta alternativa ante el difícil escenario que habrá que gestionar tras el 9-N. 
El ministro intentó tranquilizarles explicando algunas de estas propuestas que impulsa ahora el Gobierno para alcanzar una solución de consenso.


Fuente: El confidencial digital. (Gracias por dejarme reproducirlo).

¡Cuánto se habría ganado si hace dos años Rajoy le hubiera hecho caso a Artur Mas!
Ahora la bajada de pantalones será muchísimo más grande; y el tren del independentismo ya no lo para nadie.

¡Qué pocos estadistas quedan!

Y una pregunta: Si se hace esto ¿quién será más cadáver político, Mas o Rajoy? 

En política, como en futbol, no hay enemigo pequeño. 

dimarts, 28 d’octubre del 2014

Seres duales




Nacer, crecer, envejecer, morir. Y en medio mucho trabajo, penas, sufrimiento, desengaños, enfermedades, pérdidas…

¿Este es el milagro de la vida? ¿A esto hemos venido al mundo? ¿Tiene sentido todo esto?
Al final todo en la naturaleza se resume de la misma manera. Todo, desde la más humilde hierba hasta el organismo vivo más complejo, todo sigue el mismo proceso: nace crece, se reproduce y muere. Y ¿ya está? ¿Somos los seres humanos exactamente igual que un cactus con púas o un mosquito tigre?

El pensamiento racional nos dice que sí, que no podemos ser una excepción de la madre naturaleza. Que no somos más que un breve paréntesis dentro de la cadena interminable de la vida. Que una vez hayamos muerto no seremos muy diferente a cualquier hierbajo secado por el duro sol del verano. Es decir, no seremos nada, como nada éramos un año antes de nacer.

Pero aquí viene lo interesante del ser humano. Si somos únicamente el resultado natural de un proceso evolutivo que ha llegado a tener un pensamiento racional a la vez que complejo, no tiene lógica alguna que esa evolución haya hecho aflorar en nosotros la necesidad de transcender a todo ese proceso natural y, por lo visto, universal.
No veo por ninguna parte los beneficios de ese sentimiento innato en el ser humano a no desaparecer con la muerte. A creer en algo religioso, a buscar una salida sobrenatural a la cruda realidad de que todos vamos a desaparecer.

Esta incongruencia me lleva a pensar que el ser humano presiente, aunque todo indique lo contrario, que somos algo más que el envoltorio material que vemos. Que somos seres con un cuerpo que se deteriora día a día, pero que también tenemos un espíritu, y que es muy posible que ese espíritu trascienda a la desintegración del envoltorio.

En la naturaleza nada evoluciona por capricho. Todos los seres han ido desarrollando poco a poco las cualidades más propicias para vivir y reproducirse. Todo organismo vivo evoluciona únicamente aquellas cosas que le son prácticas y necesarias para su ciclo.
El ser humano no. Nosotros tenemos, juntamente con el lado animal, un lado espiritual. Una necesidad imperiosa de creer en algo invisible e intangible que nuestro cerebro desarrollado y avanzado sabe que no es lógico, pero que sin embargo necesita casi tanto como el comer.

Conclusión: si el cerebro más perfecto del planeta necesita creer en algo divino a sabiendas que eso no es práctico, debe ser por algo.
¿No será que a lo mejor las cosas no son como nos las cuentan los vividores del tema religioso? ¿No será que a lo mejor las cosas tampoco son como nos explican los nuevos gurús de la “ciencia”? ¿No será que Darwin pudo equivocarse? ¿No podríamos aceptar que seguimos estando en mantillas, científicamente hablando, y que no hemos avanzado tanto desde que los “listos” quemaban en la hoguera a los que osaban decir que la tierra no era plana?

Necesitamos urgentemente volver a unos principios éticos, morales y religiosos. Sin integrismos por supuesto.

O miramos más hacia lo espiritual y menos a lo material o el mundo que conocemos como occidental se va a la mierda. 





dijous, 23 d’octubre del 2014

Sospechosos silencios


Hay silencios que mosquean. Sobre todo si los protagonizan personas bocazas.
Últimamente me tiene muy pensativo el clamoroso silencio de dos dirigentes peperos. Claro está que así calladitos están más guapos; pero no es propio de ellos, ni lo normal y habitual.

¿Por qué Aznar está tan callado y desaparecido con las satisfacciones que podría tener metiéndose con Pujol y con Catalunya?
¿Por qué Rajoy no abre la boca ya sobre Catalunya y el 9N?  Artur Mas va a celebrar la consulta prohibida y recurrida por el PP de todos modos. ¿Por qué antes tanto ruido y algarabía y ahora tanto silencio? ¿Por qué ni una palabra sobre Pujol?

Dicen que la política hace extraños compañeros de cama. Así es, efectivamente.
Hasta ahora todos los partidos políticos nos hacían ver que se atacaban entre ellos a cara perro. 
Nada más lejos de la realidad. Todos se llevaban muy bien; todos se entendían y se ayudaban. A todos les unía una cosa muy importante, la más importante: el dinero.
Todos chupaban del bote, algunos descaradamente. Todos se tapaban sus vergüenzas. Todos estaban pringados. Todos tenían por qué callar. Y se hicieron cómplices de la desvergüenza total. 
Se creó lo que Pablo Iglesias ha definido a la perfección: la casta. Una casta que hacía lo que quería. Una casta que ha arrasado a la clase trabajadora, a las clases medias y al país entero.

Pero han ocurrido dos cosas que a descontrolado totalmente a la casta.
La primera es que le han sacado a la vaca más leche de la que esta podía producir. Es más, yo creo que la vaca está muy enferma por falta de cuidados y de seguir así podría incluso morir.
La segunda es Catalunya. Nadie de la casta española había previsto que el pueblo catalán se revelara ante el saqueo, los recortes y las continuas medidas del gobierno central para machacar al pueblo que es la locomotora de España.
Todavía no han entendido en Madrid el verdadero alcance del problema que ellos y solo ellos han generado en Catalunya.

¿Será el silencio de Rajoy debido a que empieza a darse cuenta de la que ha liado triturando a los catalanes? ¿O será que tanto Rajoy como Aznar (sin olvidar a Felipe González, que también está muy callado) están temblando porque Jordi Pujol puede abrir la caja de los truenos?
Está muy claro que el pulso contra Catalunya ha incluido machacar todos los símbolos catalanes: Pujol, el Barça, Estatut, Generalitat etc.  Ellos saben muy bien todos los chanchullos de Pujol, 
Pero con lo que no han contado es que Pujol también tiene que saber de muchos chanchullos de ellos.
Siempre se han tapado unos a otros, pero al atacar despiadadamente a Pujol no han calculado el alcance que esto puede tener para ellos. Pujol es un viejo zorro de la política. Pujol no es un novatillo como Sánchez. Pujol tiene que tener muchos ases guardados en la manga.

A mí me gustaría que se los sacara todos y los tirara encima de la mesa de golpe, sin avisar.
Estoy seguro que eso haría caer de golpe lo que tan rimbombantemente llaman “El Estado Español”. Estoy seguro que tiene material suficiente para arrasar a la casta.
Pero no lo va a hacer. Conocemos a Pujol. Puede que se lo haya llevado calentito, como todos. Pero tiene algo que lo diferencia y mucho de los demás políticos que tenemos y padecemos. Él es un estadista. Y un estadista jamás hace nada en contra del estado.
De eso se está aprovechando el gobierno de Rajoy. Pero está jugando con fuego, porque los estadistas también son padres; y si un padre ve como machacan a sus hijos, puede olvidarse del estado y de la madre que lo parió.

Desde luego tienen motivos los dirigentes de la casta para estar callados. Y hasta preocupados.
Una vez más se han vuelto a equivocar con Catalunya. Una vez más han minusvalorado a algo que tiene más peso del que creen. Una vez más se vuelven a creer que son todavía el imperio en el que no se ponía el sol, y que Catalunya es una pulga a la que hay que aplastar un día sí y otro también.
   
Si siguen así, la historia de David y Goliat puede que vuelva a repetirse.

  


dilluns, 13 d’octubre del 2014

Mienten más que hablan


Ayer fue el inventado e impuesto con calzador día grande de las Españas.
Lo más “importante” fue, como siempre, el desfile de las fuerzas armadas ante el flamante rey y todas las autoridades españolas y demás moscones que pululan siempre a su alrededor.

Había sin embargo clamorosas ausencias que dejaban bien claras las cosas.
España es, como dice bien claro la constitución, un estado plurinacional. Y el problema es que hay una mayoría de españoles que se niegan a reconocer esta realidad, pensando que con negar lo evidente ya está todo solucionado. Pues no. Así no solo no se arregla nada sino que todo empeora por momentos. Y de seguir por ese camino vamos a terminar como siempre: a palos.

Mala, malísima democracia es aquella que tiene que basar su día grande en un desfile militar y una ostentación de fuerza. Esta parafernalia es solo propia de dictaduras trasnochadas, que como única meta tienen el propósito de meterle miedo a sus súbditos.
En una democracia no hay súbditos;  hay ciudadanos, y como tal deben ser tratados.

Lo más lamentable de todo fue el tratamiento informativo que se le dio a lo acontecido ayer en Catalunya, concretamente en Barcelona.
No se puede contar desde Madrid a los españoles que el más rotundo de los fracasos había sido un éxito. No se puede mentir tan descaradamente a la gente poniendo al mismo nivel la manifestación españolista y la independentista. Fue patético.

Habían preparado todo para demostrar que Catalunya se siente española. Llegaron autobuses y trenes cargados de gente desde Madrid y desde toda España. También de toda Catalunya.
Pues no consiguieron llenar ni la plaza de Catalunya. Estaba como mucho media.
Las fuentes más optimistas hablan de 38.000 personas.
Hace un mes, el 11 de septiembre, los independentistas consiguieron llenar las dos vías más anchas y largas de Barcelona.
Las fuentes más pesimistas hablaron de una concentración de 1.800.000 personas. Vamos, lo mismo.

No hace falta ser un matemático para echar las cuentas y saber que lo de ayer supone, con toda la gente de fuera incluida, menos del 2,2 % de la que había hace un mes en la pro-consulta.
Pues bien, las manipuladoras televisiones, y no hablemos de prensa y radio, de Madrid tienen la caradura de contar que ha sido un éxito y que la sociedad catalana repudia la independencia. Increíble, pero cierto.

Pero ¿De verdad creen que mintiendo tan descaradamente van a conseguir algo? ¿De verdad se creen que así van a solucionar el problema? ¿De verdad cree Rajoy que prohibiéndolo todo y mintiendo a los españoles se va a salir con la suya?
Si en España hubiera una democracia jamás se habría llegado a esta situación límite. En un país democrático no se le miente a la gente. No se alienta el odio hacia una parte de ese país. No se expolia a la zona más productiva. No se le niegan sus derechos y sus leyes milenarias a un pueblo. No se le asfixia económicamente. Y, sobre todo, no se le tapa la boca prohibiéndole votar.
Todo esto que está ocurriendo solo ocurre en dictaduras bananeras o de penoso recuerdo.

38 mil a favor de seguir siendo explotados por España. Casi dos millones a favor de la independencia.


España, Rajoy, tenéis un problema muy gordo. Un problema que no se arregla mintiendo, prohibiendo o ignorando.   





La manipulación


Mientras las telefachas madrileñas sacaban a Rajoy felicitándose así mismo por "el éxito tan grande de la operación ébola" diciendo que sus colegas europeos le habían felicitado por lo bien que España ha hecho las cosas (Hay que tener la cara de cemento armado, cuando la triste realidad es que lo único que había recibido eran tirones de oreja de los mandamases norteños diciéndole que no se podían hacer peor las cosas) mientras digo, todas las televisiones, radios, prensa y cualquier medio de comunicación del mundo se ponían las manos en la cabeza por el desastre "organizado" por el gobierno español.
Nadie fuera de España se explicaba como era posible que se pudiera ser tan torpe y cometer una cadena de fallos tan grandes que, por desgracia, han terminado con la muerte de los dos cooperantes repatriados y con el contagio de una pobre auxiliar de enfermería.

Y quiera Dios que se pare ahí la cosa y que Teresa se cure, pero me temo que estos inútiles todavía no se han enterado del problema tan gordo al que se enfrentan. Mejor dicho, al que nos enfrentamos todos por culpa de la incompetencia de tantas personas que no están cualificadas para el cargo que ostentan.
En la empresa privada cuando alguien demuestra que es incompetente lo echan a la calle rápido. En el gobierno lo demuestra uno tras otro y nadie es cesado.

También he visto manipulación por parte de alguna televisión extranjera. Por ejemplo RT, la tele rusa, decía antes de ayer que en el Carlos lll había 14 enfermos con ébola. De pena.

Últimamente España tiene la desgracia de ser gobernada por una panda de políticos ineptos que en cualquier país del norte de Europa no servirían ni para llevarle un café al secretario del secretario del ministro.
Empezó con la machada de Zapatero, aún en la oposición, negándose a saludar a la bandera de las barras y estrellas. ¡Qué caro lo pagamos todos aquello!
Pero lo peor estaba por llegar. Salimos de Guatemala y nos metimos en Guatepeor.

Lo mejor que podría hacer Rajoy y su ¿gobierno? sería no hacer nada. Porque cada vez que hacen algo es como si el elefante de la cacharrería se pusiera a dar vueltas.
Con Catalunya es imposible hacerlo peor. Nos lleva directamente a unas elecciones plebiscitarias; y eso no van a poder pararlo ni controlarlo.
Pero con el tema del ébola están superándose en su inutilidad y su torpeza.

Sr. Rajoy: quédese quieto y no haga nada, porque para que haga cosas como lo del ébola o lo de Catalunya es mejor que se quede en la cama. 

Y a la ministra Mato y al consejero de salud de Madrid haga el favor de cesarlos y mandarlos a Gibraltar; así seguramente se irían todos a Inglaterra y nos devolverían el Peñón de una vez.