dimecres, 26 de novembre del 2014

Franco sigue vivo.


Hace ya 75 años que terminó una cruel guerra civil en la que se mataron hermanos entre sí.
Una guerra que jamás tendría que haber empezado. Una guerra provocada por el levantamiento de una parte del ejército de entonces. Una guerra promovida por el fascismo. Una guerra que acabó con las ansias de libertad de los españoles. Una guerra que elevó al poder a un personaje ridículo que se codeó con Adolf Hitler, el mayor asesino que se recuerda. Y con Benito Mussolini, otro pájaro de mucho cuidado, inventor del fascismo.

Estos dos últimos dictadores asesinos fueron barridos del mapa y sus respectivos países volvieron a la normalidad y las libertades, renegando de ellos tanto italianos como alemanes.
Aquí no. Aquí seguimos con el dictador fascista desde 1939 hasta 1975, año en el que dejó el poder sencillamente porque murió de viejo en su cama.
Esa vergüenza la tendrá que arrastrar España por los siglos de los siglos.
El "talante" de Franco se entiende con ver lo que hizo tan solo dos meses antes de su muerte: fusilar a sangre fría a varias personas. Era lo único que sabía hacer: matar y practicar el terrorismo de estado. Ese estado al que decía defender matando hasta su final.

No solamente llevaremos para siempre la vergüenza de dejarlo gobernar España hasta su muerte.
Todavía hoy, 39 años después seguimos con actitudes tan fascistas como las de Franco.
Los jóvenes no pueden darse cuenta; pero los que vivimos aquello estamos viendo como España está retornando a los peores años de su historia.
Todavía no se mata a nadie, pero las libertades están en claro retroceso. Y la economía ha vuelto a la posguerra. Bueno, peor. Entonces se cobraba una miseria, igual que ahora, pero por lo menos teníamos trabajo. Ahora ni eso.

Hay muchas pruebas de lo que digo. Pero solamente voy a poner una.
39 años después de la muerte del dictador, viviendo en una supuesta democracia y en un supuesto estado de derecho (ja ja ja), aparte de actitudes fascistas hacia pueblos todavía oprimidos, cada vez más oprimidos, tenemos aún 9 pueblos-ciudades, nueve, en España que llevan el "apellido" del Caudillo.
Guadiana del Caudillo, Llanos del Caudillo (Ciudad Real); Gévora y Guadiana del Caudillo, ambas pertenecientes a Badajoz; Guadalcacín del Caudillo, integrada en Jerez de la Frontera (Cádiz); Bembézar del Caudillo (Hornachuelos-Córdoba); Águeda del Caudillo (Ciudad Rodrigo-Salamanca); Alberche del Caudillo (Calera y Chozas-Toledo); Bardena del Caudillo (Ejea de los Caballeros-Zaragoza); y Ribadelago de Franco (Zamora).

¿Se imaginan pueblos en Alemania con el "apellido" del Führer? ¿Se imaginan en Italia pueblos con la coletilla del Duce?  Ellos no pueden entender lo que pasa en España. Yo tampoco.

Viendo todo esto y cosas aún peores, a mi no me extraña que vascos y catalanes se quieran largar de un país así.
Hasta yo me largaría si fuera más joven.



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