dilluns, 26 de gener del 2015

Principio del fin


Estamos asistiendo, casi sin darnos cuenta, al final de muchas cosas, demasiadas cosas. Y no me refiero solamente a España, sino a todo el mundo occidental.

Poco a poco están quitando todo lo que de positivo consiguió la clase obrera y media. La sanidad pública, las pensiones, el acceso al trabajo, poder comprar una vivienda digna, una educación pública gratuita y de calidad, los servicios sociales, la libertad de expresión etc. etc.

Todo esto, siendo muy grave, no es lo más importante de lo que está cambiando. Si solo fuera esto tendría arreglo. Pero no lo tiene.
Y no lo tiene porque a lo que estamos asistiendo es al final de todo lo conocido. Es el final del sistema capitalista. El final del sistema económico. El final de una forma de entender el mundo. El final de una sociedad con unos valores éticos, religiosos y morales. El final de la sociedad de consumo. El final de una sociedad industrial.

Hace dos décadas y media el mundo contempló atónito el desmoronamiento del sistema comunista y la desintegración de la todopoderosa URSS. Algo que ni los escritores de ciencia ficción se hubieran atrevido a vaticinar tres años antes.
Lo que nadie vio entonces es que este desmoronamiento del comunismo desequilibraría la balanza. Una balanza que hacía equilibrios sin descompensarse desde el final de la segunda guerra mundial. Y es que todo en esta vida tiene que estar equilibrado. Es el yin y el yan. Es el blanco y el negro. Es la bondad y la maldad. Nada puede existir sin su contrario. Nada.
El día que cayó el comunismo comenzó la larga agonía del capitalismo. Ellos, los tiburones del dinero, se las prometían muy felices sabiéndose propietarios de la sartén y del mango de la sartén.
Error total. Para que se pueda celebrar un partido tiene que haber un oponente.

Hay dos detalles que denotan claramente lo que digo. Uno; se va a poner en marcha la máquina de hacer billetes euro locamente. Eso es como tapar una vía de agua con gaseosa. Dos; la cuna de nuestra civilización y de la democracia, Grecia, ha votado a un partido que nadie sabe por donde va a salir. Lo mismo se convierte en dos días en parte del establishment, que puede convertir a la cuna de la democracia en una dictadura de proporciones incalculables. Lo único que está claro es que no puede solucionar de forma alguna el callejón sin salida en el que está Grecia.

Después puede que venga a pasar lo mismo en España con Podemos. Puede que gane, y hasta con mayoría absoluta. Se escucha por la calle un run run de que Pablo Iglesias va a ser el que lo solucionará todo. No saben que esto no tiene solución.

Lo que me da pena es que los griegos, y puede que pronto los españoles, salgan de Guatemala y se metan en Guatepeor.
Syriza y Podemos pueden ganar limpiamente unas elecciones modélicas. Lo que no está tan claro es que si ganan, los demás partidos puedan concurrir a los cuatro años a unas elecciones modélicas. Ni siquiera tengo claro que haya elecciones.

Estamos de acuerdo en que lo que tenemos es muy malo. Pero la solución o la alternativa a esto que tenemos ¿cual es? ¿el comunismo? ¿en que espejo nos miramos? ¿en China, con el capitalismo más salvaje del mundo? ¿en Cuba, pasando hambre? ¿en Corea del Norte pasando más?.

Si el capitalismo está muriéndose, el comunismo se murió hace ya 25 años. ¿Qué es lo que tiene que venir ahora? No lo se. Lo que sí se es que ni capitalismo ni comunismo son la solución.





dimecres, 21 de gener del 2015

Això acabarà malament


Avui he sentit dir a Cruyff dues coses interessants. Deia que quan li va posar al seu fill el nom de Jordi li van dir que voldria dir Jorge, i el els va dir que no; que era Jordi. Va dir que això no era normal en cap país del món, com tampoc era normal que els catalans no poguessin decidir el seu futur com qualsevol poble.

No, no podem decidir ni el nostre futur, ni com educar els nostres fills, ni la llibertat, ni la forma d'Estat. Res, no podem decidir res. Ni tan sols canviar els nostres noms. La meva dona i jo ho vam intentar i va ser impossible.

Teòricament estem al segle XXI, en una Europa unida i democràtica i en un "estat de dret". Sí. En un estat en què els únics que tenen dret són ells. Nosaltres a pagar i callar. I obeir el que un ximple de Madrid ordeni.

Però els piròmans de Madrid ja no saben com apagar tants focs com han provocat ells mateixos. I el que és pitjor, segueixen provocant.
Els veig molt nerviosos últimament. Estan que no dormen amb Podem, i tenen motius per no dormir. Però haurien d’adonar-se que la culpa és d'ells, del malament que ho ha fet.

Però el que de debò els provoca insomni és Catalunya.
Manquen més de vuit mesos per a les eleccions catalanes i ja no saben que fer ni que dir, tonteries a part.
Rajoy dient que no existeixen les eleccions plebiscitaras, que són únicament eleccions autonòmiques.
Efectivament, les eleccions plebiscitàries no existeixen. Però és l'única opció que ells li han deixat al poble català. I si han llegit una miqueta d'història, llavors sabran que unes eleccions municipals li va costar a un rei, Alfons XIII, ni més ni menys que el seu tron. Que jo sàpiga unes eleccions municipals tan sols valen per triar alcaldes.

Què passarà si els partits que concorren amb la independència en el seu programa electoral guanyen amb majoria absoluta? Com pararà això un govern "democràtic"? Per la força? Amb l'exèrcit? ¿Toleraria això la Unió Europea i USA?
Jo crec que l'única solució seria posar-se a negociar. Però no m'imagino jo a Rajoy negociant amb Mas, i molt menys amb Junqueras.
A més, negociar què? La independència? Menys encara.
Quina és la solució doncs? No crec que ningú ho sàpiga. Això pot petar per qualsevol lloc.

El fàcil que hagués estat negociar en el seu moment, quan Artur Mas va ser a demanar-li a Rajoy menys encara del que ja té Euskadi i Navarra. La prepotència de Rajoy va ser tan gran que es va creure que estava parlant amb una puça. Però la puça s'ha convertit en elefant, i el més segur és que acabi aixafant Rajoy.

És clar que també podria ser que a Espanya guanyés per majoria absoluta Podemos, i llavors Catalunya podria passar a ser una república "socialista" satèl·lit de la "gran república socialista espanyola".

Déu no ho vulgui. Néixer amb el feixisme i morir amb el comunisme seria massa.







diumenge, 4 de gener del 2015

Regreso al pasado.

La Tierra desde la Luna en 1969. Hoy no hay tecnología para hacer esta foto.
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Ya estamos en un nuevo año. Uno más. ¡Qué rápido pasa el tiempo!
Me parece que hace unos meses que yo leía los tebeos en los que se hablaba del año 2.000 como el futuro, un futuro en el que los coches volarían, los trabajos duros los harían los robots, habríamos explorado todo el sistema solar y navegaríamos hacia nuevos sistemas planetarios de otras estrellas.
Y lo más importante: ya habríamos vencido al cáncer y todas las enfermedades.

Todo esto lo leía en los tebeos de los años cincuenta, cuando yo era un niño. Pero entonces no solo los niños nos creíamos esas fantasías sobre el nuevo milenio; también se las creían a pies juntillas los adultos.
Tenían motivos para creer que la vida en el futuro sería maravillosa, con toda clase de adelantos que harían la vida fácil, cómoda y feliz.
Ellos habían visto en pocos años pasar del burro y el caballo a la moto y el coche; la llegada de la radio, la luz, el teléfono, el telégrafo y, lo más de lo más, que yo también conocí llegar: la televisión. Por lo tanto tenían motivos para pensar que en pocos años se inventaría todo. Desde un robot que lo hiciera todo hasta la máquina del tiempo.

Hoy ha pasado más de medio siglo y la verdad es que todo aquello que creían que ocurriría en pocos años ha quedado en nada; en pura ciencia ficción.
Salvo avances en informática y móviles todo sigue casi igual. Muy poco se ha avanzado y menos nuevo se ha inventado. Prácticamente todo lo que tenemos estaba ya inventado hace medio siglo. Lo único que se ha hecho es mejorar un poco las cosas que ya existían, como los coches, los televisores, etc.

Yo estoy firmemente convencido que el ser humano hace años que tocó techo, que dejó de inventar, de progresar, de asumir nuevos retos, de crecer humanamente…
Estoy viendo que hace años que llegamos a la cima, y cuando se alcanza la cima más alta solo queda una cosa por hacer: bajarla.
No solamente no hemos llegado a donde creíamos que podríamos llegar sino que hemos retrocedido en muchos aspectos. No solamente el tecnológico; también el humano y el social, por no hablar del político y el religioso. El económico ya es punto y aparte.

Pronto hará 46 años que el hombre puso su pie en la luna. Casi medio siglo.
Este hecho histórico se consiguió en menos de diez años después de proponérselo el pueblo americano.
Nada más pisar la Luna se nos aseguró que el hombre viajaría a Marte en menos de diez años. Pues bien; no solamente no ha ido a Marte. Es que no ha vuelto a la Luna.
Y lo que es peor: los que saben del tema aseguran que hoy USA no tiene capacidad para poder viajar a la Luna. Si eso no es retroceder que alguien me explique cómo se llama.

Quien tenga años y perspectiva creo que coincidirá conmigo en que estamos involucionando, retrocediendo. Vamos, todo lo contrario a evolucionar y avanzar.

También es cierto que muchos tebeos y libros de los años cincuenta hablaban de un futuro catastrófico. Un futuro en el que la raza humana había sido prácticamente exterminada por un holocausto nuclear.
Por suerte esos agoreros del futuro se equivocaron, y de momento parece que la cordura venció a la insensatez.

Pero tampoco echemos las campanas al vuelo. Hay dos cosas que parecen ser infinitas: el universo y la imbecilidad humana.

Feliz y próspero Año Nuevo. Que por lo menos no retrocedamos más en 2.015.