dimarts, 29 de maig del 2012

La vida



¿Qué es la vida?
Parece una pregunta muy simple, pero no lo es. Para una mente racional sería lo contrario a la muerte. Pero entonces surge la pregunta siguiente: ¿Qué es la muerte?
Si difícil es contestar a la primera pregunta, más difícil es contestar a la segunda.

Si miramos a nuestro alrededor, sobre todo si observamos la naturaleza, nos damos cuenta de la aparente simplicidad del proceso. Desde la más humilde hierba, pasando por el árbol más grande y terminando con cualquier animal conocido la pauta es siempre la misma: nacen, crecen, se multiplican, envejecen y mueren. Eso es lo que llamamos vida.

El ser humano forma parte de ese proceso como un eslabón más de la misma cadena. Nada nos diferencia aparentemente del resto de los seres vivos en esa sucesión continua.
Pero es solo aparentemente. Dejando a un lado el mundo vegetal, ningún animal ha evolucionado, que se sepa, hasta el punto de tener pensamientos abstractos, raciocinio, y sobre todo, plantearse su transcendencia. Solo el hombre.

Si somos unos bichitos más de este insignificante planeta y nuestra misión es la misma que todos los demás bichitos ¿por qué nuestro cerebro ha evolucionado hasta el extremo que lo ha hecho? ¿Para qué tenemos la capacidad de necesitar una respuesta a lo que posiblemente no la tenga? ¿Por qué desde nuestros orígenes hemos necesitado tener una creencia en el más allá? ¿Por qué todas las culturas de la tierra han tenido y tienen una religión?

Si seguimos observando la naturaleza nos daremos cuenta que todos los seres han evolucionado y se han adaptado al medio en el que viven con un solo propósito: sobrevivir y continuar la especie. Únicamente se mueven por instinto, tratando  de salvarse ante un peligro pero sin hacerse preguntas sobre la muerte ni sobre  el porqué de su existencia.
Nosotros en cambio siempre nos estamos haciendo preguntas. ¿A qué hemos venido aquí? ¿Cuál es nuestra misión en la vida? ¿Se acaba todo con la muerte?

Si analizamos fríamente todo esto, la lógica nos dice que si; que somos exactamente igual que los demás seres vivos y que todo acaba con la muerte.

Pero esa misma lógica me lleva a pensar que el ser humano ha venido a este mundo a algo más que a nacer, crecer, reproducirse, envejecer y morir. No creo tampoco que la evolución nos haya moldeado para ensuciar, envenenar y destruir el planeta. ¿No solemos decir que la naturaleza es sabia? Pues entonces será por algo que estamos aquí. Algún propósito tendrá nuestra existencia. Para algo habremos evolucionado y tendremos el maravilloso cerebro que tenemos.
Yo, lógicamente, no tengo las respuestas. Ojala las tuviera. Pero sí creo que hay un ser supremo que las tiene. Él tiene todas las respuestas. A la vida y a la muerte.

divendres, 25 de maig del 2012

Globalización y autonomías

España desde 1833 hasta 1978



No sé si será una impresión mía, pero casi siempre que se intenta cambiar algo se consigue el efecto contrario.
La globalización no ha traído ni mucho menos la unión y hermandad entre  todos los pueblos; antes al contrario, lo que ha conseguido es una crisis de proporciones incalculables en todo occidente. Una crisis que nadie sabe como salir de ella, y eso casi siempre ha sido el preludio de una guerra. La teoría de que cuando un edificio está muy mal lo mejor es tirarlo todo abajo y luego empezar de cero.

Tampoco ha traído bienestar a los países pobres; la gente de estos países por desgracia se sigue muriendo de hambre como antes.
Entonces ¿para qué ha servido la globalización?

El lado contrario: En España cuando llegó la democracia pensaron que darle autonomía a las nacionalidades históricas sería la solución definitiva. Sería la forma de integrar en el estado a quién tiene una historia, una cultura y un idioma diferentes.
Luego vino el “café para todos” y se le dio autonomía a todo el mundo, incluidos los que no la querían. Se llegó incluso al ridículo de crear tres nuevas y artificiales regiones.
Después de más de treinta años de democracia, de tener diecisiete gobiernos y otros tantos parlamentos además del central, ahora con las autonomías se ha visto que ocurre lo siguiente:
Los que no las querían se encuentran con unos gastos que no saben como afrontar e incluso se han planteado devolver competencias al gobierno central.
En cambio para quiénes fueron creadas se han quedado en papel mojado. Les recortan desde Madrid sus Estatutos votados por sus parlamentos y por sus ciudadanos en referéndum, les retornan un veinte por ciento menos de lo que aportan y encima son odiadas por el resto de regiones, fomentando con ello el independentismo.

Hace unos días escuchaba la tertulia de un canal de televisión de Madrid y se llegaron a decir barbaridades como que los catalanes no sabían hablar el castellano, como que todos obligatoriamente teníamos que emocionarnos con la marcha real y la bandera y que había que prohibir todos los demás himnos, banderas y autonomías.
La guinda fue cuando un “ilustre” tertuliano dijo que había que prohibir todos los idiomas y obligar a todo el mundo a hablar sólo en uno. Yo le haría caso y le obligaría a él a hablar sólo el euskera.

Si el resultado de la descentralización ha sido este ¿para qué queremos las autonomías?
¿No hemos conseguido el efecto contrario al que se pretendía?

diumenge, 20 de maig del 2012

¿Cuánto nos dejan?




¿Se han preguntado ustedes cuántos impuestos pagamos al año? Buena pregunta, pero imposible de contestar.

Empecemos por lo más cercano: el ayuntamiento. Aquí ya dejamos cada año nuestros buenos euros.  IBI, basuras, circulación, alcantarillado, vados etc. Un montón de dinero.

Sigamos con la Diputación provincial. Aquí también se quedan varios impuestos.

Seguimos con la Comunidad Autónoma. Depende de cada una, pero todas se quedan con un buen trozo del pastel.

Luego viene Hacienda, o lo que es lo mismo: el Gobierno Central. Este ya te deja limpios los bolsillos.

Y para acabar está la Unión Europea, que también se lleva su buena parte.

Todo esto se podría calcular, más o menos. Pero luego vienen los impuestos indirectos. Sólo de IVA ya pagamos sin darnos cuenta el 18% de todo lo que compramos, y después vienen todos los demás.
¿Cuánto se paga al fisco por una botella de cava? ¿Y por un paquete de tabaco?
Me dirán que estas dos cosas no son necesarias; de acuerdo. Pero no sólo de pan vive el hombre.
Vamos a ver una cosa que sí que es necesaria: la gasolina y el gasoil. Sin estas dos cosas el país se pararía en seco. Por lo tanto no es un artículo de lujo; es un artículo totalmente necesario.
Pues resulta que si un litro de gasolina costara un euro, que vale mucho más, de ese euro la petrolera, la refinería y la gasolinera se quedarían con 37 céntimos. El resto, es decir 63 céntimos, son impuestos que se reparten desde el ayuntamiento donde está la gasolinera pasando por la Comunidad Autónoma y acabando en el Gobierno Central.

Si tomamos la gasolina como ejemplo, entendemos rápidamente por qué el país está arruinado.
Está claro que no todos pagamos lo mismo, faltaría más. El 87% de los ingresos salen de los trabajadores. Si, lo han entendido bien. Los millonarios son los que menos pagan. Y luego nos hablan de justicia social, estado de derecho y socialismo. La guinda ya es que nos recorten los pocos logros sociales que tenemos y que nadie nos regala. Los pagamos nosotros y con creces. Pero claro; nuestro dinero tiene que ir a parar a los pobrecitos banqueros, que se han arruinado por malversadores e incompetentes.
¡Hay que tener cara!

dimecres, 16 de maig del 2012

Dites


El ruc callat, per savi és reputat.


El cor no parla, però endevina.


Fes bé a burros, que t'ho pagaran a cosses.


Home de molts oficis, pobre segur.


L'oli d'oliva tot mal esquiva.


Vesteix al pobre i et faràs ric.


Salut sense diners és mitja malaltia.


La paciència és un arbre d'arrel amarga, però de fruit dolç.


No hi ha alegria amb la panxa buida.


Plet acabat, l'únic qui guanya és l'advocat.  


Amor d’amo, aigua en cistella.

dimarts, 8 de maig del 2012

Más frases


Siempre hay esperanza

Nunca tendrás un amor más grande que el de tu madre y tu padre.


La envidia es el sentimiento más tonto que hay. Siempre habrá algo que tú no tengas.


Cuando alguien señala con el dedo a la luna, el tonto mira al dedo.


El amor construye cosas hermosas; el odio las destruye.


Mi libertad termina donde comienza la tuya.


Todo comienza y todo acaba. ¿Qué quedará de mí?: Mis hijos.


No busques la verdad fuera, vuelve a ti mismo. Sólo la encontrarás en tu interior.


 A veces se aprende más observando a un tonto que escuchando a un listo.


El absurdo: El hombre invisible existe; yo lo he visto.


El epitafio: Ya decía yo que no me gustaba mi médico.

diumenge, 6 de maig del 2012

Frases


La tierra vista desde la luna

Mi máxima siempre ha sido: Trata a los demás como te gustaría ser tratado.


El hombre sólo es grande cuando es consciente de su pequeñez.


El egoísmo es lo contrario a la felicidad. La verdadera felicidad está en dar, no en recibir.


El pasado no es; ya fue. El presente es efímero; antes de terminar de nombrarlo ya es pasado. Sólo nos queda el futuro, y siempre será incierto.


La buena vida es muy cara. Hay otra vida más barata, pero no es vida.


Tu mejor amigo siempre será tu perro. A él jamás le importará si eres guapo o feo, joven o viejo, rico o pobre.


No te obsesiones con los problemas; vendrán solos. Y cuando vengan se dividirán en dos: los que tienen solución y los que no la tienen. Los que tienen solución basta con solucionarlos. Los que no tienen solución olvídalos, no puedes hacer nada.


La vida cuando eres joven te parece muy larga; y cuando eres viejo muy corta.


Normalmente la experiencia es algo que cuando la tenemos ya es tarde.


dijous, 3 de maig del 2012

Els quartos




Avui en dia l'única cosa important en aquesta societat són els diners. Malauradament a ningú li importa que un terç de la societat d'aquest país ho estigui passant molt malament. No ven.
El més important d'avui ha estat la cimera del Banc Central Europeu. Totes les notícies obrien aquesta nit amb el viatge del nostre president de govern a Barcelona per retre'ls homenatge i posar-se a les seves ordres. !Penós!

És a dir, tant se val a qui votem i qui ens governi. Al final tots a les ordres dels banquers, que faran amb nosaltres el que els vingui de gust. Democràcia ¿on? Eurocràcia en tot cas.

Tant de bo m'equivoqui, però això és el començament d'alguna cosa que és impossible que surti bé. Per menys motius que hi ha ara s'han fet revolucions sagnants i han sortit règims totalitaris.
Quan ens oblidem que el més important és l'ésser humà, tots els éssers humans, i deixem que les injustícies passen a ser normals, la "normalitat" rebenta per algun lloc.

La igualtat absoluta s'ha vist que és una utopia, però les desigualtats cada vegada més grans acabaran amb el sistema polític que tenim, i ningú sap el que podrà arribar.

¿Español o castellano?


Ya estoy cansado de leer y oír por parte de muchos antinacionalistas el manido tema del idioma en el que hablamos todos. Según ellos no existe el castellano, hay que decir el español.
Se olvidan que nuestra constitución, esa de la que se sienten tan orgullosos y que nadie puede tocar, dice que el idioma oficial de España es el castellano, y las demás lenguas de las comunidades que tengan otra distinta también serán oficiales. En ningún momento se habla del idioma español en nuestra constitución.
Por una razón muy sencilla: si en España se hablan y son oficiales el castellano, el catalán, el vasco y el gallego ¿no son todas españolas?

Me llama la atención que los mismos que se quejan del nacionalismo catalán, vasco o gallego los están fomentando con su conducta. En el momento que dicen que sólo el castellano es el idioma español están diciendo que los demás idiomas son extranjeros; o sea, les están dando la razón y creando separatistas. Todo aquel que su idioma materno no sea el castellano.
Algunos defensores a ultranza de nuestra carta magna son tan sectarios que sólo se acuerdan de lo que les interesa, por ejemplo la indisoluble unidad de la nación española; pero ni se acuerdan que dice que España es un estado de derecho y democrático.
No conozco ningún estado democrático, aparte de este, en el que su constitución hable de su indisoluble unidad. Por una cosa obvia: si es una democracia hay que acatar lo que diga el pueblo en unas elecciones. Y si el pueblo vota por la independencia de un territorio, si eres demócrata, tendrás que dársela. O mejor dicho: es él el que la toma, como soberano que es.
Ejemplos: Noruega, Irlanda, Eslovaquia, Islandia etc.

Hay otros ejemplos contrarios, en los que la independencia fue a costa de la sangre que se derramó  inútilmente por ambas partes: Bosnia, Croacia, Cuba, etc. Pero claro, eso no eran Estados  democráticos y se supone que nosotros sí que lo somos. ¿O no?
¿Por qué hay tanta gente que se rasga las vestiduras por el País Vasco, que es una minucia y ha costado tanta sangre para nada (al final siguen ganando las elecciones los de ETA) y en cambio nadie se queja de que Portugal, Andorra, el Sahara o Guinea sean independientes?
¿Por qué nadie reclama a Francia que nos devuelva el País vasco y la Cataluña francesa que nos quitaron? ¿Qué hace Gran Bretaña con un trozo de Andalucía? ¿Cuántas varas de medir tienen algunos?


Si eres demócrata, no puedes ser anti-nada. Ni anti-nacionalista, ni anti-comunista, ni anti-fascista. Todos tenemos derecho a pensar como queramos, siempre que respetemos a los demás. Podemos y debemos defender aquello en lo que creemos, pero sin negar lo evidente, mentir, manipular o tratar de aplastar al que no piense como nosotros. 

Conozco a muchas gentes que dicen ser demócratas y de izquierdas a las cuales les pesa como una losa el pensamiento totalitario de unidad nacional de Franco.
Ese señor murió hace 37 años, pero tenía razón; lo dejó todo atado y bien atado. Hay mucha gente que, sin darse cuenta, sigue pensando como él.

dimecres, 2 de maig del 2012

Belleza



¿Qué es la belleza? Para muchos, la mayoría, sería la corrección de las facciones.
Para mí es algo mucho más complejo. Es la suma de unos equilibrios básicos y muy difíciles de encontrar juntos en el ser humano.
Todos hemos conocido a personas agraciadas físicamente y sin embargo al rato de estar hablando con ellas hemos sentido un rechazo a su personalidad.
En el lado opuesto, hay personas que su físico no es precisamente su lado fuerte y a los cinco minutos de conocerlas ya te sientes a gusto con ellas, como si las conocieras de toda la vida.

Ya sé que está muy manido lo de que la belleza está en el interior del ser humano, pero es cierto. No sirve de nada una cara bonita si detrás se esconde una persona ruin o malvada.
La belleza de la juventud es tan efímera que antes de darse uno cuenta ya se ha ido, borrada por el paso de los años.
En cambio las virtudes y todo lo positivo que pueda tener una persona interiormente no se lo llevan los años, antes al contrario; permanece y se engrandece con ellos.

Lo que me preocupa es que en estos tiempos que corren la inmensa mayoría sólo se interesa por parecer más joven, por eliminar las arrugas y por tener un cuerpo como el de los veinte años. Hay un miedo a envejecer tremendo, como si eso no fuera lo natural en esta vida.
En cambio muy pocos se preocupan de cuidar lo verdaderamente importante: el interior. Esos valores que nos humanizan, que nos llenan de paz interior y que nos acercan a los demás. Esos valores nos rejuvenecen y nos hacen parecer más bellos que toda la cirugía estética del mundo, porque es la belleza del alma.

Prefiero una humilde bellota de roble, que al sembrarla dará un árbol que seguirá dando sus frutos después de habernos ido todos, que no una efímera rosa, que siendo una maravilla, lo más que va a durar es una semana y posiblemente me clave una espina al cogerla.