dimarts, 25 de juny del 2013

Ningú pot amb els catalans


El set de novembre d'enguany farà 354 anys del penós tractat dels Pirineus entre Espanya i França.

Aquest tractat va suposar la partició de Catalunya i la separació de moltes famílies catalanes entre dos estats. De cop les comarques del Rosselló, Vallespir, Conflent, Capcir, la meitat de la Cerdanya i la Fenolleda van deixar de ser de Catalunya per passar a França (recordem que llavors Catalunya tenia les seves Corts, les seves lleis pròpies, la seva moneda i un sol idioma: el català). Tot això ho perdria 55 anys més tard a mans del primer Borbó que regnaria a Espanya: Felip V.

Quan el rei francès Lluís XIV es va quedar amb la Catalunya Nord va prometre respectar l'idioma propi, les lleis, costums etc. A l'any següent ja havia prohibit el català, tots els usos i costums i lleis pròpies.
Des d'aleshores (354 anys, que són molts anys) l'estat francès ha perseguit, castigat i eliminat tot el que recordés que la Catalunya Nord era això: una part de Catalunya.

Però el poble català no es pot doblegar, manipular i menys anul · lar.
Cada set de novembre el poble de la Catalunya Nord es manifesta dient que ells no són francesos, que són i seran sempre catalans. Quina meravella de poble!

No fa gaire em vaig trobar per casualitat amb una notícia per a molts sense importància, però per a mi la té, i molta.
Un diari del Rosselló publicava la foto de dalt. És l'exèrcit francès a Mali. Fins allà s'han desplaçat molts militars francesos. Però entre ells van catalans de la Catalunya Nord. Aquests són els que van posar a la foto que encapçala aquest comentari. Però el que t'emociona és que després de 354 anys d'estar integrats en l'estat francès no van posar amb la bandera francesa. Van posar amb la senyera, que segueix sent la seva bandera després de tantes generacions.

Un poble així mai podrà destruir-ho ningú. Ni França ni Espanya.

divendres, 21 de juny del 2013

La segunda oportunidad


A veces tengo la sensación de que todo se derrumba, de que no merece la pena seguir luchando, de que todo me ha salido torcido en esta vida, de que mi viejo y roto corazón ya no quiere seguir latiendo.

Pero por suerte de repente me sale, no se de donde, una vitalidad extraña, unas enormes ganas de renacer, de volver a empezar el camino de nuevo, de sentir como late el corazón al enamorarte, de ilusionarte con las pequeñas cosas. En definitiva, de vivir y de ser feliz.

¡Qué extraño es todo en la vida! Cuando tienes las cosas no las valoras, y cuando te faltan ¡como las añoras!
Si esto es valido para las cosas materiales, no tiene ni punto de comparación con las cosas del espíritu.

Cuando era joven muchas veces me sentía, creo que como todo el mundo, abatido, impotente, mal.
Ahora que soy viejo me doy cuenta de lo idiota que era. Lo tenía todo; juventud, porvenir, salud, fuerzas...
En la vejez casi no queda nada. Se ha esfumado todo.
Te parece como un sueño cuando recuerdas la juventud y crees que es una pesadilla cuando te miras en el espejo.

¡Qué maravilloso sería tener una segunda oportunidad! ¡Cuantos errores no cometeríamos! Pero sobre todo ¡con que intensidad viviríamos esa segunda oportunidad!

Está claro que no la vamos a tener; pero es muy extraño como el cerebro se niega a reconocer la triste y cruda realidad. Casi todos de jóvenes nos hemos reído de un viejo que actuaba como un joven. Pero cuando se llega a viejo comprendes a aquella persona. Cuando llegas a viejo te conviertes en aquella persona.
Tú sabes la realidad, pero algo dentro de ti se niega a reconocerla. Algo dentro de tu cerebro te dice que todavía eres joven, que puedes volver a enamorarte, a ilusionarte y a tener otra vida mejor.

Quizás ese espejismo sea necesario. Quizás te ayude a sobrellevar la dura carga de la vejez. Y, aunque yo no creo en la reencarnación, quién sabe si no tendremos esa segunda oportunidad. Todo en la vida es sueño y los sueños sueños son. Pero ¡es tan bonito soñar!

divendres, 14 de juny del 2013

El verano, la crisis


Ya está aquí el calor, ya está aquí el verano.

Tradicionalmente el verano ha sido para casi todos sinónimo de buen tiempo, de vacaciones, de recolectar, de descanso, de cortar con la rutina y de disfrutar.

Antiguamente, en la España rural y agrícola, el verano significaba la recogida del cereal, base de nuestra alimentación, la abundancia de las distintas frutas, la siesta y el poder estar trabajando en el campo sin pasar frío ni mojarse.

Luego vino la industrialización, y con ella llegaron las vacaciones de agosto, el descanso, la playa, las fiestas de los pueblos.....

Hace medio siglo llegó para el campo una crisis bestial. De repente todo se mecanizó, de golpe
un trabajo que necesitaba de cincuenta personas durante un mes pasó a hacerlo una sola persona en menos de una semana.
Pueblos agrícolas en los que malvivían 1.500 personas, de repente se dieron cuenta de que sólo había trabajo para 300. Muchos desaparecieron cuando toda su juventud emigró y los mayores que quedaron se
fueron muriendo.

Toda esa mano de obra "sobrante" fue absorbida por la naciente industrialización de Catalunya y Euskadi, así como por el incipiente turismo que empezó a visitarnos.

Todo iba bastante bien hasta que a algún idiota se le ocurrió la "brillante" idea de abrir las fronteras en todos los países. Eso ha sido el error más grave que se podía cometer. Nunca podremos competir con países donde la clase trabajadora es utilizada como esclava; donde no pagan impuestos, donde no tienen ni pensiones ni seguridad social ni nada de nada.

Ahora cualquier cosa manufacturada que compramos viene de esos países asiáticos, como China y otros, que nos han inundado con sus productos bajos de precio y más bajos todavía de calidad.

Da la impresión de que nuestros políticos todavía no han entendido las causas y el origen de la crisis tan bestial que tenemos.
Pues es bien fácil de entender. Ahora sobra toda la mano de obra de la industria y de la construcción de este país. O casi toda, para ser exacto. Ahora le ha llegado la crisis del campo a la industria y la construcción.
La pregunta es: ¿Dónde van a trabajar tantas personas? Nadie tiene la respuesta.

Si voy al pueblo agrícola del que soy originario es deprimente. Pero cuando me doy una vuelta por las zonas industriales donde vivo y veo lo que eran y lo que son ahora me dan ganas de llorar. El 80% de las industrias han cerrado.
A todas esas personas que han perdido sus trabajos y que nadie sabe donde van a trabajar se les han terminado las vacaciones de agosto, las fiestas de sus pueblos y la ilusión del verano.
Y a los que ya estamos jubilados pronto se nos terminará todo. La paga está en peligro, la sanidad igual y ya no podemos emigrar a trabajar a otros países ni hacer nada, solo morirnos.

A pesar de lo negra que está la situación, feliz verano para todos.

dissabte, 8 de juny del 2013

¡Qué generación!

Soy de una generación que tiene la particularidad de haber asistido a unos cambios tan profundos en la sociedad que a veces hay cosas que nos pillan descolocados o, simplemente, no podemos entender.

Toda mi vida trabajé duro (lo mínimo que hacía eran doce horas diarias), y coticé el máximo a la Seguridad Social. Cada mes el gobierno de turno se quedaba con una parte de mi salario que superaba a lo que muchos cobraban. Así durante cuarenta y cinco años. Sin coger jamás el paro ni ayuda alguna.
La teoría de todo el mundo era que entre más se pagara más se cobraría de jubilación. O sea, que te quitaban medio sueldo y tan contentos.

Ahora llevo seis años prejubilado (motivos de salud) y, aparte que me quedó sólo el 75 % después de 45 años cotizando, estoy cobrando menos que cuando me jubilaron hace seis años.
Pero lo peor es que todavía están dándole vueltas a las pensiones para bajarlas aún más.
Zapatero ya lo dijo hace tres años: había que bajar las pensiones contributivas y subir las no contributivas para que todo el mundo cobrara lo mismo. Increíble. Pero es que Rajoy va por el mismo camino. Dice que nos bajarán las pensiones a los que cobramos "un poco más" y que no se tocarán las no contributivas.

O yo soy muy torpe o esto es castigar a los trabajadores que han estado pagando toda su vida por trabajar y premiar a los que no le han dado un palo al agua. Si lo sé hubiera trabajado toda mi vida en "negro" y ahora tendría unos ahorros que me permitirían vivir con dignidad.
Eso es lo que están haciendo hoy los jóvenes que pueden: trabajar en "negro". Porque los "inteligentes" gobernantes que tenemos les han enseñado que van a cobrar lo mismo si cotizan como si no. Sería de tontos pagar para nada.

En mi pueblo de origen me contaban hace un año que más del 80 % del personal estaba cobrando el paro y trabajando en "negro". Calculan que la economía sumergida supera el 30 % en este país. Y luego se quejan los politicuchos que tenemos que no hay suficientes personas cotizando para tanto pensionista.
Si no saben gobernar que dimitan. Están fomentando la vagancia, la economía sumergida, el todo vale.
Y la culpa de su ineptitud ¿la tenemos que pagar nosotros? ¿Por qué yo tengo que estar cobrando la mitad de lo que he pagado? Y encima con miedo a perder la pensión de mierda que me dan.
¿Por qué tiene que cobrar un señor que jamás pagó un céntimo a la Seguridad Social lo mismo que yo?
¿Por qué los gobiernos de inútiles que tenemos no se dan cuenta de que es injusto? ¿Por qué en lugar de bajar las pensiones, el gasto sanitario y todo lo que ya hemos pagado con creces no persiguen el fraude?

Si todos los empresarios y trabajadores en activo pagaran sus cuotas religiosamente estoy seguro que sobraría dinero para las pensiones, la sanidad etc. etc. Pero el principal culpable de que no sea así es el gobierno, que hace dejación de sus funciones; no se sabe si por incompetencia o por oscuros intereses.

Porque señores, esto es el mayor timo de la historia. Jamás se han vendido tantos Mercedes y BMW como se están vendiendo ahora en España.
¿Alguien puede creerse que tenemos más de seis millones de parados? Si fuera cierto la gente se habría echado a la calle.

La triste realidad es que volvemos a los peores tiempos, aquellos tiempos que los de mi edad conocimos de niños, los tiempos de vasallaje.
Tengo pena por los mayores como yo, que empezamos a vivir en la miseria y vamos a morir en la miseria.
Pero tengo todavía más pena por los jóvenes. Ellos ni siquiera pueden imaginar lo que se les viene encima.

dimecres, 5 de juny del 2013

La evolución

Vivir, envejecer, morir. Básicamente esto es la vida. ¿Tiene sentido todo esto?

La ciencia nos explica que sí, que la vida es una simple sucesión de nacer, crecer, reproducirse,envejecer y morir.
La naturaleza, si la observamos un poco, nos dice lo mismo. Desde la más humilde brizna de hierba hasta los animales más evolucionados, incluido el hombre, tienen que pasar por ese proceso. Un tímido y vacilante nacer, un crecimiento esplendoroso y maravilloso, la hora de la reproducción, un lento declinar, la decrepitud y, como no, la desaparición física o muerte.

Las religiones en cambio nos dicen, casi todas, que el ser humano está dotado de un alma o espíritu inmortal.
Que la muerte sólo es un paso hacia un nuevo renacer. Que si nuestro comportamiento en vida es el correcto seremos premiados con una vida eterna en un lugar maravilloso.

Aunque a veces la ciencia ha pegado patinazos increíbles y aunque no tiene soluciones para explicarnos misterios aun indescifrables, está claro que es la que más nos aproxima a la realidad de las cosas.

Según esa ciencia no somos otra cosa que el producto de una evolución constante. Vamos, que todos venimos de una célula primigenia.
Todavía hay muchas lagunas en la teoría de Darwin. Por ejemplo: ¿por qué la mayoría de las especies han evolucionado tan aprisa y en cambio hay animales y plantas con muchos millones de años a sus espaldas que no han evolucionado? El tiburón o el falso pino Wollemi serían un claro ejemplo de ello.
Pero está claro que existen pruebas irrefutables de que la teoría darwiniana está en lo cierto.

Según esto las especies evolucionan para adaptarse al medio en el que viven. El ser humano sería una clara muestra de evolución relativamente reciente.
Tenemos antepasados claramente evolucionados de los simios hasta llegar a nosotros.
Sin embargo la ciencia no tiene contestación a preguntas tan simples como por qué no ha aparecido el eslabón perdido. O por qué desapareció el Neandertal, siendo más fuerte y con más cerebro que nosotros.

Pero para mí la gran pregunta a la ciencia sería: ¿Por qué hemos evolucionado hacia la necesidad de creer en un más allá? ¿Qué sentido tiene, y sobre todo qué utilidad, el pensar que la vida no tiene sentido? ¿Era necesario que desarrollásemos esos pensamientos y esas inquietudes si no son ciertas?
Si toda evolución es para algo práctico no puedo entender la necesidad de creer en un Dios todopoderoso y el no aceptar la muerte como lo más natural del mundo.

Solo veo dos soluciones: O hemos desarrollado esas necesidades para algo o a la ciencia se le escapa algo.

dissabte, 1 de juny del 2013

¡Qué presidentes!

O sea, que ahora viene a visitarnos como si nada el señor Rajoy a Sitges para soltarnos el discursito de siempre.
Por un lado dice que no le gusta hablar de brotes verdes y seguidamente dice que ya empieza a verse la primavera. Si señor, coherencia se llama eso.

Pero la guinda al pastel de sus ideas la ha puesto cuando ha dicho que prosperidad, crecimiento y riqueza son antagónicos con la independencia. Que un país pequeño no va a ningún sitio, que tienes que ser grande para hacer fuerza. Si señor, con un par.

Que yo sepa los países más grandes de Europa son Francia, España y Alemania; por este orden.
Que yo sepa España y Francia están en recesión y a las órdenes de Alemania, que tampoco va muy bien.
Que yo sepa los países europeos de un tamaño similar o más pequeños que Catalunya son los que van mejor y no tienen recesión.

Que yo sepa eso siendo un pobre ignorante y que el presidente de España no lo sepa significa dos cosas: o es más ignorante que yo, que ya es decir, y entonces no está cualificado para ser presidente o lo sabe mejor que yo y lo que hace es mentir y asustarnos con el coco, lo cual sería aún más grave.

Hay personas que, dicho vulgarmente, cada vez que hablan sube el pan. Estos dos últimos presidentes que hemos tenido son de esas personas que están más guapas calladas. Porque decía Forrest Gump que tonto es aquel que dice tonterías; y Zapatero y Rajoy baten todos los récords diciendo tonterías.

Lo más curioso de todo es que eso lo diga aquí en Catalunya, donde se celebran todos los acontecimientos económicos importantes de España. Es como si yo fuera a casa del banquero más poderoso de España y le dijera que es un muerto de hambre. Increíble.

Muy mal está la política cuando llegan al poder personas tan poco cualificadas.
Yo recuerdo los tiempos de la transición con nostalgia. Había ilusión en el pueblo, y en política estaban los mejores. Ahora estamos todos hundidos y sin ilusión y los políticos que tenemos son los que no han servido para otra cosa. Así es imposible levantar cabeza.