Estoy cansado de tanta mentira y de tanta manipulación.
Estoy cansado y harto.
Pongas la televisión de Madrid que pongas, (TVE, A3, T5 etc.)
todas tratan el tema catalán lo mismo. La prensa igual. La radio más de lo
mismo. Todos tratan de convencer a los españoles de una realidad ficticia, de
unos hechos que no son como los cuentan; en definitiva, de engañarlos como a
chinos.
Los que vivimos en Cataluña vemos la realidad, contrastamos
ideas y opiniones pacíficamente y tenemos otros medios de comunicación que no
manipulan tanto. Pero el resto de españoles no tiene acceso más que a fuentes
que les están envenenando contra Cataluña y los catalanes. Mintiendo a todas
horas, diciendo las cosas al contrario de como son y pintando esto como si
estuviéramos a tiros unos con otros.
Ejemplos: Siempre que hablan de Cataluña en las noticias
salen dando su opinión políticos del PP, del PSOE o de Ciudadanos. ¡Qué
casualidad, los que están en contra de un referéndum! Pues resulta que todos
estos “señores” juntos tienen el 38,51 por ciento de la representación
ciudadana en el Parlament. Los otros, los que nunca sacan para explicarse, los
que están a favor de una consulta, simplemente de ejercer un derecho
democrático, esos representan el 61,48 por ciento (83 diputados de 135). Estos
únicamente los sacan una y otra vez cuando tienen una equivocación para
ridiculizarlos y demostrar que, según ellos, cuatro payasos están llevando a
Cataluña al desastre. Jamás se acuerdan ni dicen que en democracia el 61,48 por
ciento es mucho. Es mucho más que la mayoría absoluta. Rajoy está
gobernando con el 33 por ciento de votos. Y nadie le discute su legitimidad.
¿Cómo es posible que se le discuta al 61,48 por ciento de la representación de
un pueblo?
Yo, idiota de mí, pensaba que estaba en un país, España, en
el que había democracia, libre expresión, derechos, libertades etc. etc. No
podía estar más equivocado. Aquí, cuando el dictador Franco se murió, cambiaron
los decorados, pero la película sigue siendo la misma. Peor aún: con Franco no
se fomentaba la catalanofobia, se dejaba que Cataluña progresara y no se le
asfixiaba tanto económicamente como ahora. Y no era porque el dictador nos
adorara precisamente. Era sencillamente porque no era tan imbécil como los que
ahora mandan y sabía que Cataluña era, es y será siempre la locomotora que
tiene que tirar del tren español.
Los de ahora no solamente han dejado tirada a la locomotora,
sino que están tratando de romperla por tierra, mar y aire. Peor aún: quieren y
buscan un choque de trenes entre las locomotoras española y catalana. Y un
choque de trenes no puede ser bueno para nadie.
Indudablemente no será bueno para Catalunya, pero puede ser
aún peor para España.
Entre otras cosas se puede quedar sin locomotora y eso haría
que quedara más parada que los leones del congreso.
La pregunta sería la siguiente: Si en un matrimonio el
marido maltrata a su mujer y esta le pide el divorcio la solución es: A. Se
divorcian y quedan como amigos. B. El marido la sigue maltratando, le niega el
divorcio y le amenaza con una paliza y quitarle lo poco que tiene.
¿Cuál es la mejor solución?
Esa es la actual situación entre España y Catalunya. Y
España solo ofrece la solución B.
