dilluns, 24 de novembre del 2014

Vamos mal


Dicen que hay dos cosas que son infinitas: la imaginación y la imbecilidad humana.
A veces ambas van unidas.

Cualquier persona que navegue por internet puede darse cuenta de lo que digo. Todos hemos buscado datos y los hemos encontrado (internet es una maravillosa herramienta), sobre todo en  el mejor invento que se pudo sacar en la red: en la Wikipedia.
Esta magnífica enciclopedia gratuita y al alcance de todos (de la que me honro en ser colaborador) debería ser totalmente aséptica, apolítica y neutral, y por supuesto fidedigna y veraz. Pues no. Siempre hay imbéciles que se aprovechan de una gran obra humana como es esta para incordiar, manipular y tergiversar la realidad. Y lo que es peor: politizarla.

Esa imbecilidad llega hasta el extremo de cambiar incluso los nombres de pueblos, ciudades, provincias, etc.
Cualquiera puede comprobar lo que digo. Solo tienes que buscar, por ejemplo, la palabra Girona y verás que te sale en castellano como Gerona. Luego te dirá que oficialmente, y en catalán, se llama Girona. Si ese es su nombre oficial ¿por qué tienen que poner otro?
Hay miles de ejemplos: Lérida, Lleida. Esplugas, Esplugues. Etc. etc.

Algunos resultan hasta cómicos. Por ejemplo: Molins de Rei. Lo encontrarán en castellano como Molins de Rey. Este pueblo siempre se llamó Molins de Rei, hasta que llegaron los de Franco y encontraron más “estético” cambiar Rei (catalán) por Rey (castellano). Lo curioso es que su incultura no les dio para traducir Molins por Molinos, con lo cual quedó mitad catalán y mitad castellano. De pena.
Pero mucho más penoso es que 39 años después de la muerte del dictador y con una supuesta democracia, todavía haya energúmenos que sigan pensando como él. Si quieren traducir el nombre de un pueblo al castellano por lo menos que sepan hacerlo. O es Molins de Rei o es Molinos del Rey.

Hace una hora he buscado en Wikipedia la palabra Vic. Pues nada, resulta que por narices lo ponen como Franco: Vich. ¿Esto qué es? ¿Analfabetismo o ganas de cabrear a la gente?
Cualquier persona sin apenas cultura sabe que los nombres propios no se traducen (salvo reyes y papas). Si se supone que estamos en una democracia, digo yo que habrá que llamarles a las cosas por su nombre y no como le cambiaron unos fascistas hace 80 años. ¿O es que todavía somos fascistas?
Si el nombre de multitud de pueblos, ciudades y dos provincias ha vuelto a ser el de toda la vida y además ha sido oficialmente, considero una imbecilidad que personas a las que se les presupone un poco de cultura se empecinen en cambiarle su nombre oficial de toda la vida por el que tradujo (muy mal) un tirano fascista.

Solamente queda una opción: esto lo hacen los anti-catalanes para joder y cabrear al personal.
Pero eso que lo hagan en foros fascistas, (que hay muchos por desgracia) y no en una gran herramienta de trabajo como es la Wikipedia. Si seguimos por ese camino cuatro imbéciles se van a cargar la seriedad de la gran enciclopedia.

Yo nací por casualidad en Huelva capital. No soy árabe, por lo tanto debería decir Onuba. Suena tonto ¿verdad?
Si aquí fuéramos como ellos a Madrid le llamaríamos مجريط.     
¿A que jode?






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