dijous, 23 d’octubre del 2014

Sospechosos silencios


Hay silencios que mosquean. Sobre todo si los protagonizan personas bocazas.
Últimamente me tiene muy pensativo el clamoroso silencio de dos dirigentes peperos. Claro está que así calladitos están más guapos; pero no es propio de ellos, ni lo normal y habitual.

¿Por qué Aznar está tan callado y desaparecido con las satisfacciones que podría tener metiéndose con Pujol y con Catalunya?
¿Por qué Rajoy no abre la boca ya sobre Catalunya y el 9N?  Artur Mas va a celebrar la consulta prohibida y recurrida por el PP de todos modos. ¿Por qué antes tanto ruido y algarabía y ahora tanto silencio? ¿Por qué ni una palabra sobre Pujol?

Dicen que la política hace extraños compañeros de cama. Así es, efectivamente.
Hasta ahora todos los partidos políticos nos hacían ver que se atacaban entre ellos a cara perro. 
Nada más lejos de la realidad. Todos se llevaban muy bien; todos se entendían y se ayudaban. A todos les unía una cosa muy importante, la más importante: el dinero.
Todos chupaban del bote, algunos descaradamente. Todos se tapaban sus vergüenzas. Todos estaban pringados. Todos tenían por qué callar. Y se hicieron cómplices de la desvergüenza total. 
Se creó lo que Pablo Iglesias ha definido a la perfección: la casta. Una casta que hacía lo que quería. Una casta que ha arrasado a la clase trabajadora, a las clases medias y al país entero.

Pero han ocurrido dos cosas que a descontrolado totalmente a la casta.
La primera es que le han sacado a la vaca más leche de la que esta podía producir. Es más, yo creo que la vaca está muy enferma por falta de cuidados y de seguir así podría incluso morir.
La segunda es Catalunya. Nadie de la casta española había previsto que el pueblo catalán se revelara ante el saqueo, los recortes y las continuas medidas del gobierno central para machacar al pueblo que es la locomotora de España.
Todavía no han entendido en Madrid el verdadero alcance del problema que ellos y solo ellos han generado en Catalunya.

¿Será el silencio de Rajoy debido a que empieza a darse cuenta de la que ha liado triturando a los catalanes? ¿O será que tanto Rajoy como Aznar (sin olvidar a Felipe González, que también está muy callado) están temblando porque Jordi Pujol puede abrir la caja de los truenos?
Está muy claro que el pulso contra Catalunya ha incluido machacar todos los símbolos catalanes: Pujol, el Barça, Estatut, Generalitat etc.  Ellos saben muy bien todos los chanchullos de Pujol, 
Pero con lo que no han contado es que Pujol también tiene que saber de muchos chanchullos de ellos.
Siempre se han tapado unos a otros, pero al atacar despiadadamente a Pujol no han calculado el alcance que esto puede tener para ellos. Pujol es un viejo zorro de la política. Pujol no es un novatillo como Sánchez. Pujol tiene que tener muchos ases guardados en la manga.

A mí me gustaría que se los sacara todos y los tirara encima de la mesa de golpe, sin avisar.
Estoy seguro que eso haría caer de golpe lo que tan rimbombantemente llaman “El Estado Español”. Estoy seguro que tiene material suficiente para arrasar a la casta.
Pero no lo va a hacer. Conocemos a Pujol. Puede que se lo haya llevado calentito, como todos. Pero tiene algo que lo diferencia y mucho de los demás políticos que tenemos y padecemos. Él es un estadista. Y un estadista jamás hace nada en contra del estado.
De eso se está aprovechando el gobierno de Rajoy. Pero está jugando con fuego, porque los estadistas también son padres; y si un padre ve como machacan a sus hijos, puede olvidarse del estado y de la madre que lo parió.

Desde luego tienen motivos los dirigentes de la casta para estar callados. Y hasta preocupados.
Una vez más se han vuelto a equivocar con Catalunya. Una vez más han minusvalorado a algo que tiene más peso del que creen. Una vez más se vuelven a creer que son todavía el imperio en el que no se ponía el sol, y que Catalunya es una pulga a la que hay que aplastar un día sí y otro también.
   
Si siguen así, la historia de David y Goliat puede que vuelva a repetirse.

  


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