diumenge, 21 d’abril del 2013

Amigos


Nunca pensé que tener una mascota (un perro exactamente) me daría tantas satisfacciones.
Yo, como tanta gente, lo único que había hecho en esta vida era trabajar como un burro para mantener a mi familia. No tenía tiempo para nada y mucho menos para mí. Sólo para trabajar muchas horas cada día.

De golpe llegó la jubilación anticipada y con ella un brutal cambio de vida y de costumbres. De no tener tiempo libre para nada pasé a tener casi las 24 horas del día libres. A muchos este cambio les supone coger una depresión. Yo tuve la suerte de tener un perro que me había regalado mi mujer no hacía mucho.

El tener un animal tan noble como es el perro supone muchas cosas: Supone que tienes a "alguien" que está pendiente de ti todo el día. Supone que ese ser se entrega a ti desinteresadamente, queriéndote tanto que daría literalmente su vida por ti si fuera necesario. Supone que tienes que sacarlo a pasear y a que haga sus necesidades por lo menos dos veces cada día. Haga frío o calor, si llueve como si nieva. El depende de ti.

Eso, que a muchos les puede parecer una obligación tonta, es una cosa maravillosa. Lo primero porque evita que te vuelvas un sedentario total. Lo segundo porque vas a disfrutar viendo como se lo pasa de bien ese ser  tan dependiente de ti y al que tanto quieres. Sólo el que tiene un perro sabe la alegría que se siente cuando deja de jugar para venir a ti a darte las gracias, moviendo su cola sin parar y mirándote directamente a los ojos con esa infinita ternura que te parte el corazón.

Pero quizás lo más bonito de tener un perro es que gracias a ese noble compañero conoces a muchas personas a las que jamás hubieras conocido sin tenerlo.
De entrada ya te une algo con esas personas: el amor por los animales y la sensibilidad que hay que tener para entregarte a ellos.

Yo, gracias a mi perro, he conocido a un grupo de personas maravillosas, personas que hoy me honran con su hermosa amistad, personas con las que comparto mis momentos malos y mis momentos buenos. Personas que han pasado a formar parte de mi vida, sumándose al círculo de amigos que ya tenía.

Desde aquí les quiero dar las gracias a esos nuevos amigos, a esas personas tan especiales
que han llenado un gran hueco que había en mi corazón. Gracias.
Pero sobre todo, aunque no pueda leerlo, le doy las gracias a mi perro. Sin él jamás habría conocido a esas maravillosas personas. Gracias Duc.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada