divendres, 1 de febrer del 2013

Los nacionalismos



















Ya me duelen los oídos, la vista y hasta el alma de ver como cada día los telediarios y otros programas de las distintas televisiones de Madrid se meten con Catalunya, con sus políticos, con su idioma, con su cultura y con sus gentes. Siempre con infamias, mentiras y calumnias. Siempre con un desprecio total y un desconocimiento absoluto de la realidad catalana.

Para ellos, los nacionalistas vascos y catalanes son la causa de todos los males que aquejan a su querida España. (La delincuencia de sus políticos y el ladronicio generalizado no tiene importancia).

¿Tan difícil es para ellos entender lo que pone en su intocable Constitución? En ella se dice que España está compuesta por regiones y “nacionalidades”, refiriéndose claramente a Catalunya, Euskadi y Galicia. Luego si estas son reconocidas como naciones, lo que realmente son, nadie debería de extrañarse que exista el nacionalismo catalán, vasco o gallego. Es lo más lógico del mundo.
Lo único que se le puede pedir a cualquier partido político es que sea democrático, y los partidos políticos catalanes lo son todos, incluso más que algunos españoles.
Naturalmente defienden a Catalunya, faltaría más. Exactamente igual que los partidos españoles defienden a España o los franceses a Francia. Lo contrario sería traicionar a su pueblo.

Nadie en cambio parece darse cuenta fuera de Catalunya del nuevo auge del nacionalismo español y de que este es mucho más intenso y fuerte que el catalán. Ese sí que es peligroso. Ese ha sido el que siempre nos ha llevado al enfrentamiento y a matarnos entre nosotros. Ese ha sido siempre el excluyente.
La gente de la España profunda parece haber olvidado que fue el nacionalismo español, asociado como siempre al fascismo imperialista, el que nos llevó a una matanza entre hermanos, a cuarenta años de odio y atraso y a ser la vergüenza de occidente.

Han pasado treinta y siete años de la muerte del mayor nacionalista español conocido, pero por desgracia, aquello no le sirvió de lección a mucha gente. Lamentablemente estamos volviendo a caer en los mismos errores de entonces. Y lo más triste de todo es que muchos jóvenes que ni siquiera conocieron aquella dictadura sangrienta sienten nostalgia de ella.

Ya lo dijo el “Excelentísimo” Sr. Don Francisco Franco Bahamonde, el mayor patriota español de todos los tiempos: “No os preocupéis; lo dejo todo atado y bien atado”.
¡Cuántos seguidores de Franco hay por desgracia aun en España! Muchos sin saberlo y presumiendo de ser de izquierdas.


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