dissabte, 19 de setembre del 2015
¡Cuántas mentiras!
Cada día me cansa más escuchar a tanto incompetente, a tanto analfabeto y a tantas personas que nos toman por tontos a los catalanes asustándonos con cosas que no se las creen ni ellos.
A toque de silbato peperosociata todas las fuerzas fácticas españolas salen en tropel a augurar las mayores desgracias si Catalunya se independiza.
Desde los empresarios adictos al régimen hasta los banqueros diciendo que se irían de aquí si gana la opción independentista. No nos caerá esa breva.
El cuento de terror preferido por casi todos los metemiedos es el de que Catalunya saldría al día siguiente de su independencia de la Unión Europea.
Hay que ser idiota para hacer tal afirmación. Si algo caracteriza a la UE es su pragmatismo; y ese pragmatismo llevaría a la Merkel a obligar a todos a dejar dentro a Catalunya.
Primero porque Catalunya sería un contribuyente neto; es decir, daría más de lo que recibiría, y a nadie le interesa echar a los ricos y recoger a los pobres.
Segundo porque si no han podido echar a la arruinada y quebrada Grecia menos echarían a una de las regiones más ricas de Europa.
Tercero ¿a quién le iba interesar pasar por un país con fronteras con todas las mercancías con destino España y Portugal y desde estas todas las exportaciones con destino a Europa?
Pero quizás todo esto se pueda tildar de especulaciones. Podría ser.
Pero hay una cosa que no es una especulación,sino un hecho. Según esa famosa constitución que es tan intocable y sagrada para todos los nacionalistas españoles, todos los españoles sin excepción (y los catalanes somos de momento españoles de pleno derecho, les guste o no, nos guste o no) todos los españoles repito, tienen garantizada la nacionalidad española de por vida.
Eso significa que en el caso de una hipotética independencia catalana todos los catalanes (nos guste o no, les guste o no) seguiríamos siendo españoles de pleno derecho hasta nuestra muerte. Otra cosa bien distinta sería los catalanes nacidos después de la independencia.
Si eso es así, que lo es, que algún iluminado de estos catastrofistas me explique como la Unión Europea podría echar a siete millones y medio de "españoles" sin echar a los cuarenta millones restantes. Sencillamente, es imposible. Por eso me he permitido llamar idiota a los que aseguran la salida de Catalunya de la Unión Europea.
Ese "señor" que le pegó un portazo a Mas y se reía de él y de todos los catalanes menospreciando a todo un pueblo con ello, tiene que estar (y se le nota) bastante acojonado con la que ha liado y con lo que se le viene encima. Pues le está muy bien empleado; no se puede menospreciar, atacar, expoliar, herir y anular a todo un pueblo sin esperar nada a cambio. Fue sembrando más que viento y ahora recoge tempestades.
Muy mal tiene que ver las cosas para pedirle que le echen un cable a tanta gente: Obama, Merkel, Cameron, empresarios, banqueros, etc. etc.
Ahora no tiene ni idea de como parar lo que él mismo puso en marcha con su ineptitud y su miopía política; porque ahora ya no puede mandar al ejercito a matar catalanes como han hecho siempre desde el imperio. Porque si lo hace a la que echan de la UE es a España.
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