dimecres, 17 de setembre del 2014

Chapó por el madrileño!


Carta publicada en La Vanguardia, diario nada sospechoso de izquierdoso ni separatista,
escrita por Juan Diego, de Valdemoro, Madrid.
Me reconforta que aún queden cabezas pensantes bien amuebladas en la España
profunda.
Me da esperanza pensar que no todos han bebido de las fuentes construidas por Franco.

¡Qué lástima que no todos lo vean tan claro como este señor!
¡Qué fácil hubiera sido acabar con el separatismo si los gobiernos españoles hubieran
actuado con la sabiduría de este señor!
Pero no; son tan inútiles que quieren matar de hambre a la gallina de los huevos de oro.


Como madrileño he llegado a la conclusión de que soy independentista catalán. No 
entiendo al Gobierno de España. No entiendo cómo puede tener a una comunidad de siete 
millones y medio de personas así. Una comunidad que tiene tres idiomas oficiales. Que es
referente en muchos campos y que ha sido motor de España desde antes de la 
democracia. Que no sólo ha sido puerta de entrada de importaciones, inversiones y
turismo, que es puerta de entrada de cultura, modernidad y respeto. No se le puede decir a
un pueblo que no use su idioma para educar a sus hijos. No pretendas que se queden 
inmóviles amenazándoles con qué les pasará si nos abandonan. No es dinero lo que 
perdemos. Perdemos siete millones y medio de habitantes, cultura, gente muy importante y
preparada en muchos campos, empresas internacionales y nacionales, industria, prestigio,
calidad como país y democracia.
Al motor de España durante décadas se le cuida y se le mantiene, se invierte para que siga
siendo competitivo. No se le gripa una y otra vez esperando que dé el 300% para que otras
comunidades que nunca han funcionado o que tienen un concierto económico especial se
permitan dar ayudas y subvenciones que Catalunya ya no puede. ¿Qué solidaridad es
esa? Y la respuesta desde hace años es no. No a todo, a sentarse a hablar, a una mejora 
de financiación, a una redistribución mejor de la solidaridad y ahora a una consulta. No soy
catalán, soy madrileño, y me entristece decir que les entiendo, que para seguir así, es
mejor que sigan solos. Yo tampoco quiero estar donde no se me aprecia.


Juan Diego








Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada