dimecres, 10 de juliol del 2013

¿Tenemos libertad?



Hoy día hay normas para todo. A veces resulta agobiante que todo lo que no es obligatorio esté prohibido.
A veces me pregunto porqué cada día estamos más en manos del poder de turno, de tal manera que yo tengo la sensación de ser una marioneta que tiene que moverse al son de los poderes fácticos, sin tener libertad alguna para moverme, pensar y actuar según mi libre albedrío. 

A los "políticos" que nos ha tocado sufrir solo les ha dado por prohibir, "normalizar", encauzar, obligar y revisar; legislando continuamente sobre las cosas más nimias, absurdas e idiotas que hay en la vida. 
Con ello lo único que han conseguido es engordar mastodónticamente la burocracia, sobre todo para enchufar a sus amiguetes.
A nosotros, al pueblo liso y llano, lo único que nos han hecho es tener que pagar por todo y coartar totalmente nuestra libertad.

Yo viví de niño y de joven en una asquerosa dictadura en la que, teóricamente, no había libertades. Soñaba con el día que aquello terminara y todos disfrutáramos de la tan ansiada libertad. Como todo en esta vida, aquello acabó con la muerte del dictador. Y por fin llegó la deseada libertad, la democracia. 
Pronto se cumplirán 40 años de esto, (como pasa el tiempo) y yo sigo esperando la libertad.

Después de treinta y tantos años, nadie tiene la libertad que yo tenía en la dictadura de mandar a la m.... al empresario para el que trabajaba. Si lo hacía tenía trabajo al día siguiente en otro sitio.
Nadie tiene hoy la libertad de coger su coche y correr a la velocidad que quiera y le permita el coche y la carretera. Todo ello sin cinturón de seguridad.
Nadie tiene hoy la libertad de fumarse un pitillo en ningún sitio público. En plena dictadura ibas a un restaurante y después de los postres pedías café, copa y puro. Era el mayor placer de la comida. Y encima nadie te paraba ni te hacía la prueba de alcoholemia. Tampoco había radares.

Así podría seguir media hora recordando las libertades perdidas. Pero lo que mejor recuerdo es cuando cobraba, que casi todo era en limpio. Únicamente me descontaban una suma ridícula para la seguridad social. Por supuesto no había IRPF ni declaración de la renta ni nada de nada. Encima el padre de familia cobraba de los "puntos" mucho más de lo que pagaba de seguridad social. Luego Felipe González quitó los puntos porque, según él, eran fascistas. Tampoco existía el IVA.

Entonces, prácticamente sin pagar impuestos, había dinero para la sanidad, para la enseñanza, para las pensiones, para hacer carreteras y para todo. Hoy, el que tiene la suerte de trabajar, le quitan la mitad de su sueldo entre unas cosas y otras, y encima no hay dinero para la sanidad, la enseñanza y sobre todo para las pensiones.

Todo el que quiera verlo se habrá dado cuenta que es igual gobierne quién gobierne. Todos van a lo mismo. Ya ni siquiera nos vale protestar en manifestaciones. Ni nos escuchan.

¿Tenemos en realidad libertad? El pueblo no. 
La oligarquía compuesta por políticos, banqueros, grandes empresas, jueces etc. etc. si.
Por desgracia, si exceptuamos la política, teníamos más libertad en la dictadura que ahora.

Yo no luché y me la jugué corriendo delante de los grises para esto. 



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