A menudo
creemos que el mundo está tranquilo y en paz. Ello se debe a que la inmensa
mayoría de españoles no ha conocido una guerra, y eso nos hace creer que
siempre ha sido así, que todos los países son como nosotros en la actualidad y
que las “batallitas” que les hemos oído a nuestros abuelos son como el cuento
de la caperucita.
Estamos muy
equivocados. Hace tan solo 76 años los españoles se estaban matando unos a
otros, hermanos contra hermanos, la más cruel de todas las guerras posibles.
Pero es que
hace 70 años toda Europa se estaba desangrando en la más feroz guerra conocida hasta
ahora. Millones de muertos tirados por los campos de esa isla de paz que es
ahora mismo la Unión Europea.
Solemos
pensar los que no hemos conocido la barbarie de la guerra que esto va a seguir eternamente
en paz, como estamos ahora.
Error. Ahora
mismo, aparte de un montón de guerras en todo el mundo, tenemos una guerra en
el mismo corazón de Europa. En estos momentos hay muchas personas de un país
culto y civilizado que se han quedado sin casa, sin agua para beber, sin
electricidad y sin alimentos en un país hermano europeo. Y lo que es peor: las
vidas perdidas y los heridos. Los huérfanos y las viudas. Los padres que han
perdido a sus hijos.
Todo eso está
pasando ante la indiferencia de los países vecinos, a los que el presidente de
ese pueblo ha pedido ayuda desesperadamente.
Me estoy
refiriendo naturalmente a Ucrania. Un país hermano que ha visto como la
todopoderosa Rusia ha invadido sus fronteras y se ha anexionado toda la
península de Crimea. Pero todavía le ha parecido poco y sigue avanzando por el
sureste con la ayuda de los habitantes de etnia rusa. Parece ser que quiere una
gran parte del territorio ucraniano, sino toda la nación.
La gran
pregunta sería: ¿hasta dónde quiere llegar Putin? ¿Se conformará con Ucrania o
seguirá avanzando como ya ocurrió con otro personaje de siniestro recuerdo?
¿No sería lo
mejor pararlo ahora ayudando a Ucrania que lamentarlo luego con una más que posible expansión del antaño imperio soviético?
Mucho me temo
que los días de vino y rosas, de paz y bienestar en Europa tocan a su fin.
Es posible
incluso que esa sea la única salida a la enorme crisis que padece el viejo
continente: la guerra. Esa ha sido tradicionalmente la salida a todas las
crisis. No soluciona nada, pero los que quedan tienen trabajo reconstruyendo
todo lo que se ha destruido.
Ojalá me
equivoque, pero veo el fin de la paz y el bienestar. Veo que llegan tiempos de
luchas, invasiones y guerras. Veo que el hombre ha cambiado muy poco desde que
usaba lanzas, flechas y catapultas.
Hay un dicho
que le viene al pelo a la actual situación: Si quieres la paz prepárate para la
guerra.


Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada