![]() |
| Francia parece que lo tiene claro. |
Ya sé que es muy difícil, por no decir imposible, que en el resto de España se entienda lo que
está pasando en Catalunya.
Por lo tanto también es complicado que entiendan mis
palabras; pero sin embargo esta es la realidad
de lo que ocurre y por qué ocurre hoy en Catalunya.
En esa tan denostada Constitución a la que se aferran con
uñas y dientes los que no la querían, siempre para sus intereses naturalmente,
dice muy clarito que España está compuesta por nacionalidades, aludiendo a Catalunya,
Euskadi y Galicia; y regiones, refiriéndose a todas las demás.
Esto tan básico es una cosa que todavía hoy, 36 años
después, no se ha entendido en el resto de España, sobre todo entre todos los
poderes fácticos de la capital. O lo que
es peor todavía: siguen sin querer enterarse.
También dice esa Constitución de hace 36 años que estas
nacionalidades históricas serán dotadas de una autonomía plena, con su
parlamento soberano y su gobierno.
Hoy toda la autonomía conseguida por Catalunya ha sido
recortada, manipulada y borrada por unos “jueces” que están al servicio del
gobierno central de turno. Hoy cualquier región (que ningún padre de la
Constitución pensó jamás que tendrían autonomía) goza de mucho más poder de
decisión que esta “nacionalidad histórica”.
Se da el hecho curioso que a Catalunya, con “solo” 1.026
años de historia como nación se le prohíbe decir en el preámbulo de su Estatut
que es una nación. En cambio a Andalucía se le permite definirse como una nación.
Que yo sepa Andalucía (yo nací allí) únicamente fue nación cuando
fue conquistada y sometida por los musulmanes. Por lo que yo sé los Reyes
Católicos terminaron la reconquista y echaron a todos los musulmanes.
Entonces me pregunto: si en Andalucía se habla el
castellano, si son más católicos que nadie, si todos somos González, García …..
etc. ¿Cómo se puede considerar nación? Para ser nación tendrían que hablar
árabe y rezar a Alá en mezquitas.
Todo esto son anécdotas. Lo verdaderamente importante es que
España lleva treinta y muchos años sembrando el odio hacia Catalunya. Asfixiándola
culturalmente. Tratando, exactamente igual que Franco, de borrar su cultura, su
lengua y sus especificidades.
Pero lo más grave de todo es el trato fiscal a que es
sometida. El Estado no retorna ya ni la mitad de lo que recauda. El diezmo de
la Edad Media se ha convertido en el cincuentazmo.
La situación ha llegado al extremo de que la región más
potente y rica del Estado no tiene ni para pagar a los médicos, a los
profesores o a los bomberos.
Ante esta situación Artur Mas se fue con toda su buena fe y
educadamente a pedirle al gobierno madrileño un trato parecido al que ya tienen
desde el comienzo de la democracia Euskadi y Navarra.
Todo lo que recibió fue un portazo en las narices. Todo lo
que recogió fue el desprecio de Rajoy, que previamente le había preguntado a
Rubalcaba y este le dijo que a los catalanes ni agua.
Posteriormente Mas volvió educadamente a hablar con Rajoy y
decirle que el pueblo catalán terminaría sublevándose ante tanto desprecio y
tanto atropello. Rajoy se lo tomo a cachondeo y todavía le apretó más aun las
clavijas a Catalunya.
Artur Mas tenía razón. El pueblo catalán se echó a la calle;
pacíficamente, democráticamente, festivamente. Hizo lo que parecía imposible:
llenar más de 400 Km. de carretera de ciudadanos pidiendo la libertad que
España le negaba.
Ni por esas. En el resto de las Españas siguen sin enterarse
de nada. Siguen creyendo que Catalunya tiene un problema llamado Artur Mas. No
se enteran que el problema lo tiene España y se llama Catalunya.
Los abusos y el tratar de doblegar a la fuerza a un pueblo
jamás dará resultado con el pueblo catalán. España lleva justo 300 años tratando
de hacerlo sin el menor éxito.
La última prueba de sometimiento ha sido prohibir una
consulta democrática. Esto ya se parece a cualquier cosa menos a un país democrático.
Ante una situación tan dramática Artur Mas solo tenía dos
opciones: o tirar la toalla e irse a casa o ponerse al frente del pueblo que le
ha votado y que claramente le dice lo que quiere.
Tirar la toalla hubiera sido lo fácil, lo que hubiera hecho
la mayoría de los politicuchos que tiene España.
Él no. Él ha tenido el coraje de coger el toro por los
cuernos y tratar de conseguir lo más difícil.
Lo que no saben en Madrid es que, termine como termine el
proceso, siempre se le va a poner en
contra a ellos.
Si Artur Mas consigue la libertad para Catalunya será un
héroe y un libertador para la historia.
Si desde las Españas lo trituran y terminan de pisotearlo y
anularlo, será para siempre un mártir de la Patria.
Francisco Franco sometió a la fuerza al pueblo catalán y a
toda España.
No le sirvió de nada. A los 7 años de morir en el poder,
España estaba gobernada por sus enemigos: los socialistas.
Fusiló al presidente de Catalunya, Lluís Companys, y lo que consiguió
fue crear un mito y un referente para la lucha por la liberación.
Y lo peor es que en vez de solucionarlo están echando gasolina al fuego.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada