![]() |
¿Quién no ha tomado alguna vez una medicina? ¿Quién no se ha
preguntado por qué tienen esos nombres tan raros?
Recuerdo que de adolescente (la prehistoria) tomé unas
pastillas que ni recuerdo para qué eran. Lo que sí recuerdo era su nombre:
Sulfametosipiridacina. ¡Vaya nombrecito!
¡Vaya memoria!
La famosa Aspirina no es otra cosa que
Acidoacetilsalicilico, ¡Tela!
Hay una pomada anti-hemorroidal que se llama Coortan rectal.
Da corte meterse eso en un sitio tan delicado.
Luego hay otras que su nombre ya lo dice todo. Para los que
les sudan los pies: Peu sek, en catalán pie seco.
Podría seguir con mil ejemplos de nombres de fármacos que
dan risa, miedo, etc. etc. pero estoy seguro que ustedes conocen ya muchísimos.
Hoy he visto uno, el de la foto de arriba, que me ha hecho
mucha gracia. Kitaloputina. Sí señor, con un par.
Se me ha ocurrido que por fin se encontró la solución que
estaban buscando tantos mojigatos.
Por fin se acabará con el oficio más antiguo del mundo: la
prostitución. Digo yo que si es tan antiguo habría que protegerlo para que no
desapareciera. Pero la verdad es que este oficio es creador nato de hipócritas.
De toda la vida, los que han querido eliminarlo han sido los que más han hecho
provecho y aprovecho de él.
Pues bien, con una pastillita de Kitaloputina cualquier
trabajadora del sexo se volverá casta y pura. La panacea para beatos, progres y
feministas trasnochados. ¡Qué cosas!
Lo que de verdad espero es que salgan pronto unas pastillas
que se llamen Kitalospoliticuchos.
Y las que más falta hacen: Kitaelparo.
.jpg)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada